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Represión a maestros

Represión a maestros

2013-09-12 08:19:33

El Gobernador Fernando Ortega Bernés ordena aplicar la “ley del tolete” a los docentes, sin recurrir al diálogo / Policías desbloquean a golpes, macanazos y gases lacrimógenos los Palacios Legislativo y de Gobierno / Al menos cinco detenidos y cinco lesionados / Los profesores se repliegan e instalan plantón permanente en la Plaza de la República / Prevalece la tensión en el Centro Histórico

CAMPECHE.- Desde la Secretaría de Educación y sin prestarse al diálogo, el Gobernador Fernando Ortega Bernés dio la orden a sus antimotines para que reprimieran con golpes, macanazos y gases lacrimógenos a los miles de maestros que mantenían bloqueados los palacios Legislativo y de Gobierno, en demanda de atención a su pliego petitorio y en contra de la Reforma Educativa y las leyes secundarias promulgadas por el presidente Enrique Peña Nieto.

“El 11 de septiembre será recordado por todos los maestros y el PRI represivo de hoy, no volverá a gobernar más en Campeche”, gritaron los profesores descontentos y las profesoras envueltas en llanto, al término de la represión ordenada por el mandatario estatal.

El saldo del violento desalojo policiaco fue de cinco personas detenidas y al menos cinco lesionadas. Hasta el cierre de la edición, los manifestantes permanecen en la Plaza de la República, donde instalaron casas de campaña para pasar la noche.

A las cinco de la tarde, el gobernador Ortega Bernés envió un mensaje desde las oficinas de la Secretaría de Educación, e hizo un llamado a los profesores a regresar a clases, y explicó que la reforma educativa no afecta sus derechos laborales.

Afirmó que los maestros campechanos reciben las mejores prestaciones de la región, y que para cumplirles con sus sueldos, aguinaldos y compensaciones, la administración estatal había, incluso, contratado deuda pública, y advirtió que no cedería a presiones, ni toleraría violaciones a la ley y daños a terceros.

Eran las 18:15 horas, minutos después de que Fernando Ortega diera la orden, cuando policías antimotines llegaron comandados por el secretario de Seguridad Pública y Protección a la Comunidad, Jackson Villacís Rosado, a los palacios gubernamentales, con escudos, con macanas, gases lacrimógenos y granadas, y con toda la fuerza bruta, liberaron primero a los cinco diputados retenidos, entre ellos el presidente de la Junta de Gobierno, Edgar Hernández Hernández, y trabajadores del Palacio Legislativo.

Fue así que entre golpes, Villacís Rosado y los policías, primero abrieron paso entre la valla de maestros que tenían bloqueada la puerta principal del recinto legislativo, para liberar y proteger hasta su camioneta al diputado Hernández Hernández.

La resistencia de los manifestantes fue vencida por la agresión y la violencia de la fuerza publica, que se impuso, y fue cuando comenzaron a ejercer presión brutal, y a medida de encontronazos, macanazos, esparcían a los del gremio magisterial al piso, para posteriormente liberar a la también diputada priísta, Adda Luz Ferrer González; a la panista Yolanda Valladares Valle, entre otros diputados y para por último, dejar salir a los empleados.

El desconcierto entre los profesores de Campeche era ya más que evidente, corrían por todos lados, algunos ya se encontraban en el piso, las mujeres tampoco pudieron librar los golpes, y sabían que se venía el desalojo del Palacio de Gobierno, más violento que el primero, y los que lograron escabullirse del primer choque de los antimotines en el primer desalojo del recinto legislativo, corrían en apoyo a sus compañeros, al lugar donde la represión policiaca llegó a tope.

En el recinto gubernamental, la instrucción de Jackson Villacís a sus policías, fue desalojarlo “a como diera lugar”, y los uniformados acataron la orden al pie de la letra, pues hicieron correr hasta sangre en este lugar, donde los gritos de repudio “y de maldito gobierno represivo”, prevalecieron en la voz de los docentes.

Los decenas de antimotines tenían claro su objetivo y no respetando ni siquiera géneros, abrieron paso entre los maestros, al muy estilo, como ordena sus represiones el PRI, y golpes por doquier, en cualquier parte del cuerpo daban a los maestros, a algunos los tendieron en el piso para tundirlos de golpes y hasta para dejarlos en paños menores, parar librar los accesos del Palacio de Gobierno y a los burócratas estatales.

La resistencia de los maestros no cesó, las consignas en contra del gobierno federal y el estatal arreciaron, pero el autoritarismo hizo mermar el ánimo de los manifestantes también, con el lanzamiento de gases lacrimógenos y la detención por los policías de varios profesores de la entidad.

Los representantes de los medios de comunicación tampoco lograron librarse de la mano gubernamental y varios resultaron agredidos por los actos de los antimotines, de sus golpes y gases lacrimógenos.

Niega Jackson lo innegable

Sobre estos actos, se le cuestionó al secretario de Seguridad del Estado si el panorama, ¿No era de una clara represión? Y respondió que no, que ni siquiera habían habido golpes, y alegó que la fuerza publica tuvo que intervenir, porque los maestros se negaron a dejar salir a los trabajadores.

“Tuvimos que meter la fuerza pública, nadie quiso entrarle al diálogo, al contrario, hubo gritos, agresiones verbales y no quisieron, hay gente ahí adentro desde hace rato, yo estoy conciente de que pelean una causa, pero una causa no se pelea bloqueando o cerrando las cosas, ni perjudicando a terceros, cada quien puede pelear sus derechos, pero no perjudicar los de otros”, dijo.

“No se está golpeando, o están golpeando a nadie, yo mismo estoy diciendo que a nadie tienen que golpear. Y no es represión, yo nunca lo voy a permitir”, puntualizó, aunque hay imágenes y consecuencias que lo desacreditan.

Pese a sus declaraciones, minutos mas tarde, luego de casi 30 minutos que duro el desalojo agresivo de los antimotines de los dos palacios, los uniformados desalojaron por completo y cerraron con vallas los alrededores de los mismos recintos, y amenazaron a los maestros que aun continúan a los alrededores del Palacio de Gobierno, con carros de bomberos para tirarlas agua a presión.

Luego de la intervención policiaca, los profesores se instalaron en la Plaza de la República, donde se encuentran defendiendo su causa, y anunciaron que mantendrán su manifestación aquí, hasta que el gobernador Ortega deje su cerrazón y acepte dialogar con ellos.

En el centro histórico de Campeche, están aparcados carros cisternas del Cuerpo de Bomberos, en espera de intervenir, en caso de que los maestros intenten volver a tomar el Palacio de Gobierno.

Fuente: Por Esto

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