Por Ariel Irigoyen.
“Solo un 40 por ciento de la flota menor trabaja en la captura del mero, ya que es una actividad de subsistencia, y los pescadores ribereños prefieren esperar las temporadas de captura y langosta y pulpo que dejan mejores ingresos económicos”, expresó José Luis Carrillo Galáz.
El presidente de la Confederación Mexicana de Sociedades Cooperativas Pesqueras de México, Carrillo Galáz aseguró que el mero, desde hace años se ha convertido en una actividad de subsistencia para los pescadores ribereños y sus familias, ya que cada año disminuye la biomasa de la especie en el litoral yucateco, dos meses de veda no ha evitado la baja captura del recurso alimenticio.
Explicó que hace no muchos años, la veda del mero era del 15 de febrero al 15 de marzo y no dió resultados, luego la veda se amplió del primero de febrero al 31 de marzo y tampoco ha dado resultados positivos, solo en la temporada pasada apenas se capturaron 4 mil toneladas del mero cuando se esperaban alcanzar 6 mil toneladas.
Enfatizó que son muchos los factores que incide en la baja captación de ese alimento, entre ellos la depredación, el calentamiento del mar, el cambio climático y solo deja ingresos para subsistir a quienes capturan al negrillo y al rojillo, y aunque los precios son altos, no hay suficiente producto para capturar.
Finalmente, Carrillo Galáz indicó que el kilo del negrillo tiene un precio de 270 pesos, mientras que el kilo del rojillo cuesta 220 pesos, es un alimento que se exporta a Estados Unidos en un 95 por ciento, y en un cinco por ciento al mercado nacional, es una actividad que no es muy redituable para los pescadores ribereños porque se captura poca especie y son más los gastos para adentrarse al mar en busca del mero.