Por Yael Rodriguez
La semana pasada se dio con el encuentro de un enorme cuerpo de 9 metros de largo y un peso de 7 toneladas de lo que se creía era un tiburón ballena cerca de las costas de progreso.
Sin embargo, luego de la coordinación con el Ayuntamiento de Progreso y el trabajo arduo con maquinaria pesada para poder llevarlo a la playa,, se logró identificar que realmente se trata de un tiburón peregrino.
Esta especie de tiburones son considerados como un fosil viviente y prefieren las aguas más frías como las costas del polo norte o polo sur.
De acuerdo con los especialistas de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootécnica de la UADY este hallazgo es histórico debido a que no es una especie registrada ni en las costas yucatecas ni al sur de del golfo de México.
Esto hace que el encuentro con este animal sea algo extraordinario en la zona y abre nuevas puertas de investigación de la fauna marina.