Ausentes en la ceremonia del nuevo poder judicial en el Senado, los legisladores priistas se concentraron en la sesión del Congreso General de San Lázaro, donde su dirigente, Alejandro Moreno Cárdenas, preguntó al oficialismo si las fotografías de Noroña con Nicolás Maduro eran una buena carta de presentación para recibir a Marco Rubio, el secretario de Estado de Estados Unidos.
Y es que la apertura del nuevo año legislativo trascurrió bajo la sombra de los empujones y manotazos que mancharon la clausura de la Comisión Permanente, el miércoles pasado, y la expectativa del enviado de la Casa Blanca el próximo 3 de septiembre.
“¿Ustedes creen que este cínico y corrupto de Fernández Noroña, como presidente del Senado, se fotografié con el narco dictador Nicolás Maduro, presuma las fotos, qué mensaje manda que se fotografíe con Manuel Bartlett, asesino imputado de haber asesinado al agente de la DEA, Enrique Kiki Camarena Salazar?”, preguntó el senador Alito.
Desde la primera fila, el senador Noroña escuchó al priista que acusaba a la autoproclamada cuarta transformación de haberse convertido en el segundo piso de “las narco dictaduras en América Latina”, pues el primero, dijo, lo levantaron Hugo Chávez y Maduro en Venezuela.
¡Desafuero!
“¿Qué le van a decir el miércoles al secretario de Estado del gobierno de los Estados Unidos? Un hombre latino como nosotros, profesional, serio y conocedor, que sabe lo que está ocurriendo en México”, increpó el presidente del PRI, quien inició su intervención dirigiéndose al secretario general de Naciones Unidas.
Desde el palco de los petistas surgieron los gritos: “Alito, culero, te vas al desafuero”.
Los morenistas desplegaron la consigna de es un honor estar con Claudia hoy, alternándola con la original de es un honor estar con Obrador, para sostener el coro de
“¡Desafuero!, ¡Desafuero!”, en referencia a la solicitud del gobierno de Campeche de quitarle la inmunidad parlamentaria para abrirle proceso penal como ex mandatario estatal por haber sido presuntamente omiso de las corruptelas de sus colaboradores.
“Y no les tengo miedo, aquí los voy a enfrentar, con la ley y con la razón, bola de narco políticos y corruptos que destruyen al país”, soltó en una de las seis interrupciones que obligaron al todavía presidente de la Mesa Directiva, el morenista Sergio Gutiérrez Luna, pedir a la asamblea que permitieran continuar al orador.
Protesta de ruido
En represalia a los gritos, insultos y abucheos que rompieron el acuerdo que los coordinadores de las bancadas tomaron, prometiendo contender a sus rijosos, Alito salió del salón con varios diputados y senadores para regresar apertrechado de cartulinas reclamando respeto a los derechos humanos, altavoces y sirenas que aturdieron a los presentes durante unos 20 minutos, obligando a la senadora Geovanna Bañuelos a suspender su posicionamiento.
El ulular de las alarmas priistas llegó a ser ensordecedor en los primeros momentos de la irrupción, cuando el diputado presidente suplicó a Rubén Moreira, jefe de la bancada del PRI, que le ayudara a poner orden.
Durante el impasse, que se prolongó por 40 minutos, los coordinadores prometieron retomar el acuerdo de 0 agresión, siempre que sus respectivos busca pleitos se calmaran.
“Ojalá, presidente Alito, podamos intentar recomponer un diálogo y un ambiente de civilización”, pidió el líder de la mayoría, Ricardo Monreal (Morena).
El coordinador Moreira aceptó parar la protesta del ruido, aclarando que no fue su bancada la que faltó al compromiso.
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Fuente: Excelsior