Por Yael Rodriguez
La Red en Defensa del Agua y el Territorio Maya llama a las autoridades a tomar acciones legales para responsabilizar a diferentes empresas que han posicionado granjas porcícolas en Yucatán y que han contaminado el agua, tierra y aire, perjudicando la salud y autonomía de las comunidades cercanas.
Con más de 20 comunidades de municipios de Cantamayec, Chocholá, Dzoncauich, Hocabá, Hunucmá, Izamal, Kinchil, Kopomá, Maxcanú, Mérida, Teabo y Tetiz; la Red en Defensa del Agua y el Territorio Maya “To’one Ja’o’on” (Somos Agua) presentaron una denuncia popular que exige a la reparación de daño y la posible responsabilidad penal a empresas de la industria porcícola de Yucatán que han contaminado las localidades mencionadas de acuerdo con investigaciones elaboradas desde hace tres años.
De acuerdo con esa denuncia, desde el 2023 la SEMARNAT reconoció la existencia de granjas porcícolas ilegales en el estado que contribuyen a la crisis climática con gases de invernadero, así como su impacto social y ambiental con la deforestación y la contaminación del suelo y el insuficiente trato tratamiento de aguas residuales.
Ante ello, y luego de dos años de omisión al caso, la Red “To’one Ja’o’on” (Somos Agua) presentó esta denuncia popular ante la SEMARNAT, PROFEPA y la CONAGUA que muestra investigaciones y pruebas elaboradas por universidades nacionales y de Estados Unidos que evidencian los daños que ha provocado la industria porcícola a las comunidades, el medio ambiente y el agua.
Exigen que las autoridades correspondientes se alineen al marco de atribuciones legales para que se dé un avance la acción colectiva con el objetivo de que las empresas responsables de la industria porcícola se vean obligadas a la reparación del daño integrales. Además, buscan que la Fiscalía General de la República convoque a estás empresas ante una responsabilidad legal a posibles delitos al medio ambiente.