Por Ariel Irigoyen.
Añadió que es buena la intención del Gobierno Federal buscar reducir el consumo elevado de refrescos embotellados, especialmente de cola, buscando cuidar la salud de las familias; para ello se aplicarán impuestos por consumo de cada bebida embotelladas a partir de 2026.
Aclaró que las familias mexicanas, pero especialmente las yucatecas, por décadas, por años acostumbran consumir refrescos embotellados de cola o de sabores que acompañan en el desayuno, almuerzo y en las cenas, así que el impuesto a cada refresco embotellado no va a disminuir mucho el gusto de la gente por esas bebidas, tal vez se reduzca un poco el consumo, pero nada más.
El dirigente de la FROCY, Oxté Conrado agregó que la empresas refresqueras van a cambiar el uso de las fórmulas de esas bebidas, reduciendo en un 30 por ciento el contenido de azúcar, es una buena medida, pero al final de cuentas, la gente que consume refrescos con gas se va a acostumbrar a ese cambio de fórmula y no lo van a dejar de consumir.
“Los mexicanos saben que fumar en exceso puede causar cáncer, pero siguen fumando; saben que el exceso de cerveza y de alcohol daña al hígado, pero siguen ingiriendo bebidas embriagantes; saben que los refrescos embotellados ocasionan problemas de diabetes, pero no dejan de consumirlos; eso es ya es un hábito y cultura de cada persona, y depende de ellos mismos el cambiar esos hábitos y gustos.