Entre los principales agresores se encuentran pájaros, mosquita blanca y hormigas arrieras, que han reducido de manera considerable la producción.
El campesino Julián Cetzal, uno de los afectados, explicó que la mosca blanca se ha convertido en el mayor problema, ya que provoca la caída prematura de los frutos, impidiendo que maduren y provocando que muchos terminen pudriéndose antes de ser cosechados.
“El año pasado todavía hubo buena producción, pero poco a poco el limón se ha ido escaseando, y eso ha hecho que suba de precio”, comentó.
Durante la última temporada, el kilogramo de limón llegó a venderse hasta en 59 pesos en algunos supermercados. Actualmente, los árboles están en floración, y los productores temen que la plaga vuelva a extenderse, lo que provocaría una nueva alza en los precios.
Aves y gusanos agravan las pérdidas
Además de los insectos, los pájaros silvestres también están causando estragos. Según los productores, las aves comienzan a picar los frutos cuando aún están verdes, lo que genera pérdidas totales, especialmente en toronjas y naranjas dulces. Entre las especies más problemáticas mencionan al carpintero, que daña gran parte de las cosechas.
Cetzal señaló que las aves atacan por falta de alimento natural, y eso disminuye notablemente la producción, ya que muchos agricultores no pudieron rescatar ni una parte de sus cosechas.
La naranja agria también muestra signos de deterioro, pues varios frutos caen antes de tiempo debido a la presencia de gusanos internos, lo que podría derivar en una escasez de este producto en los mercados locales.
Las hormigas arrieras, otro enemigo del campo
A las plagas anteriores se suma la hormiga arriera, que corta y transporta el follaje de los árboles, debilitando las plantas hasta secarlas por completo. Los campesinos advierten que, de no aplicarse acciones de control fitosanitario, el daño podría extenderse a otras zonas productoras del estado.
Redacción: Yucatánalamano.