De acuerdo con habitantes de Akil y Tekax, los adolescentes —de entre 15 y 17 años— salieron de sus comunidades el 27 de octubre rumbo a Quintana Roo, motivados por la necesidad de apoyar económicamente a sus familias. Sin embargo, desde su llegada al destino turístico no han podido comunicarse con ellos y los teléfonos de los muchachos permanecen apagados. Tres de ellos fueron identificados como Joel Lizandro López Collí, Mauricio Alonzo y Sandi Chel.
En la región existe preocupación de que la desaparición esté vinculada con actividades delictivas. La madre de uno de los jóvenes presentó una denuncia semanas después de su ausencia, debido al miedo que generó la situación.
Las familias aseguran que era la primera vez que los menores salían del estado y que, según comentarios en la comunidad, podrían haber aceptado la oferta laboral para cubrir una supuesta deuda.
Colectivos dedicados a la búsqueda de personas desaparecidas advirtieron que este tipo de incidentes se ha vuelto más recurrente en la Península de Yucatán. Recordaron el caso de Joan Amor, una mujer que viajó de Cancún a Guadalajara en julio tras una propuesta de empleo y cuyo paradero aún se desconoce.
El colectivo “Xtabay” reportó que ha documentado al menos 10 desapariciones vinculadas a ofertas de trabajo difundidas principalmente en redes sociales. Por su parte, el colectivo “Francisca Mariner”, encabezado por María Patrón, explicó que desde 2022 han recibido 15 solicitudes de búsqueda relacionadas con este mismo patrón: personas que viajan a Cancún después de recibir una propuesta laboral y posteriormente dejan de responder llamadas. Incluso mencionaron un caso de 2023 en el que dos hombres fueron encontrados con vida en Tulum tras desaparecer bajo circunstancias similares.
Según estas agrupaciones, en varios de los reportes el reclutador publica un anuncio, contacta a los interesados y los recoge directamente en la terminal de autobuses. En algunas ofertas, el hospedaje se ofrece como parte del supuesto contrato.
Redacción: Yucatánalamano.