Las infecciones respiratorias agudas (IRA) mantienen una tendencia ascendente y ponen presión sobre las clínicas y hospitales de la entidad. De acuerdo con el boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud federal correspondiente a la semana 48 de 2025, el estado registró 5 594 nuevos casos en ese periodo, acumulando 115 211 en lo que va del año.
Si bien el total anual es inferior al registrado en 2024, la intensidad del contagio semanal revela que los virus respiratorios continúan circulando ampliamente. La reducción en cifras acumuladas no se traduce en un menor impacto hospitalario: desde mediados de año los servicios médicos han operado con alta demanda debido al flujo constante de pacientes.
Panorama regional
En el resto de la península se observan realidades distintas. Quintana Roo ha tenido picos más altos que Yucatán, con hasta cinco mil casos semanales en algunos momentos del año. Campeche, por su parte, reporta cifras menores, aunque con incrementos sostenidos que mantienen encendidas las alertas de vigilancia epidemiológica.
En cuanto a neumonías y bronconeumonías, Yucatán también figura entre las entidades con mayor número de diagnósticos: tan solo en la sexta semana del año ya acumulaba 39 casos. A ello se suma un repunte de influenza que afectó a escuelas y familias desde septiembre, cuando el estado encabezó la lista nacional de nuevos contagios de esa enfermedad.
La combinación de virus respiratorios —incluida influenza, VRS, resfriados y COVID-19— ha convertido al 2025 en un año especialmente desafiante para la salud pública en la región.
Por qué aumentan tanto los casos
El repunte no obedece a un solo factor. Entre los principales elementos que facilitan la transmisión están:
1. Cambios de temperatura
Las variaciones entre noches frías y espacios cerrados con aire acondicionado afectan al sistema inmune y favorecen la supervivencia de virus y bacterias.
2. Temporada vacacional y alta movilidad
Diciembre trae consigo reuniones familiares, fiestas y un notable flujo turístico, condiciones ideales para que los contagios se amplifiquen, sobre todo en espacios con poca ventilación.
3. Condiciones sociales y estructurales
Aulas saturadas, centros de trabajo sin ventilación adecuada y viviendas pequeñas aumentan el riesgo, especialmente entre personas con enfermedades crónicas.
4. Automedicación y retraso en la atención
Muchas personas minimizan los síntomas iniciales y continúan sus actividades, lo que facilita cadenas de transmisión invisibles.
Enfermedades más comunes en la temporada
Durante este invierno predominan cuatro tipos de afecciones:
-
Influenza: provoca fiebre alta, dolor muscular, tos intensa y agotamiento. Puede complicarse en neumonía si no se atiende a tiempo.
-
Bronquitis aguda: genera tos persistente, sibilancias y molestia en el pecho; suele tener origen viral.
-
Neumonías y bronconeumonías: infecciones más severas que afectan directamente a los pulmones y requieren atención médica urgente.
-
Resfriado común: menos grave pero muy frecuente, ocasiona congestión, estornudos y malestar general.
También se observan incrementos en faringitis y amigdalitis, particularmente en menores de edad.
Niños pequeños, adultos mayores, embarazadas y personas con padecimientos crónicos son quienes presentan mayor riesgo de complicaciones.
Vacunación y prevención: prioridades del invierno
Para disminuir el impacto del repunte, el gobierno federal puso en marcha la Campaña Nacional de Vacunación Invernal 2025–2026. En Yucatán inició el 13 de octubre y se extenderá hasta el 3 de abril de 2026. La inmunización contra influenza y COVID-19 está disponible de manera gratuita para toda la población, con prioridad en grupos vulnerables.
Además, las autoridades insisten en medidas básicas de prevención:
-
lavarse las manos con frecuencia,
-
ventilar espacios cerrados,
-
usar mascarilla si se presentan síntomas,
-
evitar acudir a clases o al trabajo estando enfermo,
-
y buscar atención profesional cuando la fiebre o la dificultad para respirar persisten.
Estas acciones buscan contener la presión hospitalaria y reducir el número de casos graves.
Responsabilidad compartida
Aunque el volumen total de contagios de 2025 es menor al del año anterior, la circulación simultánea de distintos virus hace que el riesgo siga siendo elevado. Las familias en Yucatán enfrentan ausencias escolares, jornadas laborales perdidas y la preocupación constante por los grupos vulnerables.
Con el invierno en pleno desarrollo y el ambiente social propio de estas fechas, la colaboración ciudadana —sumada a una actuación oportuna de las autoridades— será clave para evitar que los servicios de salud se vean desbordados.
Redacción: Yucatánalamano.