En declaraciones al diario local, el funcionario precisó que, aunque en el estado se observa un aumento gradual en los casos, la situación no ha influido en la decisión de viaje de turistas nacionales ni internacionales. Subrayó que Yucatán no está catalogado como zona de alto riesgo y que los principales destinos turísticos continúan recibiendo visitantes con normalidad.
Según explicó, los reportes correspondientes a las primeras semanas del año muestran incluso un ligero crecimiento en la afluencia, lo que fortalece las expectativas del sector de cara al próximo periodo vacacional de Semana Santa.
No obstante, reconoció que el panorama sanitario exige mantener coordinación permanente con las instancias de salud, ya que una expansión descontrolada del virus en otras regiones podría tener repercusiones indirectas en la economía.
El funcionario destacó que durante Semana Santa la mayor parte de los viajeros que llegan a la entidad son de origen nacional, lo que disminuye la posibilidad de afectaciones derivadas de alertas emitidas en el extranjero.
Asimismo, señaló que, a diferencia de lo ocurrido durante la pandemia de COVID-19, actualmente no se contemplan medidas restrictivas como cierres de espacios turísticos o disposiciones obligatorias de uso de cubrebocas, dado que no se trata de una contingencia sanitaria generalizada.
Finalmente, insistió en que la vacunación continúa siendo la principal herramienta para prevenir contagios, por lo que exhortó a la población a completar sus esquemas, especialmente en los grupos prioritarios. También descartó repercusiones en el sector de cruceros, al indicar que la mayoría de sus pasajeros cuentan con esquemas de inmunización completos.
Redacción: Yucatánalamano.