El llamado fue emitido por la Policía Municipal, la Unidad de Control y Protección Animal y el Campamento Tortuguero del Cetmar 17, quienes advirtieron que el contacto directo con mamíferos marinos, tortugas u otras especies puede representar un riesgo de transmisión de enfermedades zoonóticas.
Carlos León Alemán, responsable del campamento tortuguero, explicó que el protocolo debe seguirse tanto si el ejemplar está vivo como si ya murió. Subrayó que, aunque en ocasiones la intención ciudadana sea “ayudar” devolviendo al animal al mar, esta acción puede empeorar su condición si se encuentra herido o enfermo.
“Cuando un espécimen llega a la costa generalmente lo hace por alguna afectación previa. Reintroducirlo sin una valoración adecuada reduce sus posibilidades de sobrevivir”, indicó.
Por ello, la recomendación es dar aviso inmediato a la Policía Municipal o a las instancias correspondientes, que cuentan con personal capacitado para intervenir de forma segura.
Atención especializada para ejemplares vivos
Las autoridades recordaron que tanto la Unidad de Control y Protección Animal como el Campamento Tortuguero del Cetmar 17 disponen de médicos veterinarios que pueden evaluar el estado de los organismos encontrados.
Tras la revisión, los especialistas determinan si el animal puede ser liberado en condiciones óptimas, si requiere tratamiento médico o si necesita un periodo de rehabilitación. Este procedimiento incrementa las probabilidades de que el ejemplar logre reintegrarse a su entorno natural.
En contraste, regresarlo al mar sin diagnóstico puede derivar en su muerte, especialmente si padece lesiones internas, infecciones u otras complicaciones que motivaron su varamiento.
Temporada de varamientos
El encargado del campamento explicó que actualmente el puerto atraviesa una etapa del año en la que suelen registrarse más casos de mamíferos marinos y quelonios que llegan a la costa, muchos de ellos afectados por los frentes fríos y los llamados “nortes”.
Ante este escenario, las brigadas mantendrán vigilancia constante para atender oportunamente cualquier reporte.
Las autoridades insistieron en que la colaboración ciudadana es clave: evitar el contacto directo, no intentar mover a los animales y comunicar el hallazgo a las instancias correspondientes permite proteger tanto la salud pública como la vida silvestre.
Redacción: Yucatánalamano.