El objetivo es garantizar una respuesta rápida que permita contener riesgos y activar de inmediato la vigilancia epidemiológica correspondiente.
Detección temprana de síntomas
El lineamiento indica que docentes y personal escolar deben estar atentos a señales como fiebre, erupciones en la piel, tos, secreción nasal y conjuntivitis, síntomas que pueden manifestarse al mismo tiempo y que son característicos del sarampión.
Aislamiento preventivo y notificación
En caso de identificar alguno de estos signos, el estudiante deberá ser separado temporalmente del grupo como medida preventiva y se informará de inmediato a la dirección del plantel.
Posteriormente, la escuela tendrá que reportar el caso a la autoridad sanitaria estatal mediante un formato oficial diseñado específicamente para este fin. Con ello se busca generar un registro formal y facilitar la activación de los protocolos de seguimiento.
Información requerida
El documento solicita datos generales del alumno, como nombre completo, grado, grupo, turno, así como el nombre del plantel y su clave de centro de trabajo.
También se pide información de contacto actualizada de madres, padres o tutores —incluyendo números telefónicos y correo electrónico, en caso de contar con él— para asegurar una comunicación ágil con las autoridades de salud.
Además, el formato contempla un apartado para describir detalladamente los síntomas observados, especificando fecha de inicio y la presencia de fiebre, manchas en la piel, conjuntivitis, tos o escurrimiento nasal.
Finalmente, se solicita informar si el menor tiene hermanos u otros familiares inscritos en la misma escuela o en otro plantel, lo que permitiría ampliar el seguimiento epidemiológico en caso necesario.
Con estas medidas, las autoridades buscan fortalecer la detección oportuna y reducir el riesgo de propagación dentro de la comunidad escolar.
Redacción: Yucatánalamano.