El colosal Santiago Bernabéu vibró con una intensidad absoluta durante una edición inolvidable del derbi de la capital española. En un duelo emocionante de la Jornada 29 de la LaLiga española, el Real Madrid, comandado desde el banquillo por Álvaro Arbeloa, sacó la casta de campeón para derrotar con un dramático marcador de 3-2 al aguerrido Atlético de Madrid del estratega argentino Diego Simeone.
Esta victoria monumental inyecta vida pura a las aspiraciones merengues en el futbol español, ya que el cuadro blanco alcanzó las 69 unidades en la tabla general, colocándose a tan solo cuatro puntos de distancia del actual líder, el Barcelona (73 puntos). Por su parte, la escuadra colchonera sufrió un duro revés y se estancó en la cuarta posición de la clasificación general con 57 puntos.
GOLPE COLCHONERO Y LA REACCIÓN FULMINANTE DEL REAL MADRID
La historia del vibrante partido comenzó con un tono sumamente adverso para los locales. La escuadra rojiblanca planteó un esquema táctico muy inteligente que rindió frutos a la media hora de juego. Justo en el minuto 33, el atacante Ademola Lookman silenció al pletórico estadio tras definir con un potente derechazo, capitalizando a la perfección una brillante asistencia de Giuliano Simeone. Con el 0-1 en la pizarra, el cuadro visitante dominó los tiempos del encuentro y se marchó al descanso con la ventaja parcial, dejando a la exigente afición blanca con un nudo en la garganta.
Sin embargo, el guion dio un giro de ciento ochenta grados en la parte complementaria. El conjunto merengue saltó al césped con una actitud devoradora y encontró su merecida recompensa rápidamente. En el minuto 51, el talentoso Brahim Díaz cayó derribado dentro del área por una fuerte falta del defensor Dávid Hancko, acción que el silbante sancionó como un indiscutible penalti.
El astro brasileño Vinícius tomó el esférico con total frialdad y cobró raso al poste izquierdo para decretar el empate 1-1. El momento anímico aplastó por completo a la visita, pues apenas tres minutos después, en el minuto 55, el mediocampista uruguayo Federico Valverde sacó un zapatazo rastrero desde el centro del área para consumar una espectacular voltereta de 2-1.
DOBLETE DE VINÍCIUS Y DRAMA HASTA EL ÚLTIMO SUSPIRO
Fiel a su aguerrida costumbre, el conjunto del ‘Cholo’ Simeone se negó a bajar los brazos. La insistencia de los visitantes rindió frutos en el minuto 66, cuando el lateral argentino Nahuel Molina se inventó una auténtica obra de arte. Tras recibir un toque de su compatriota Julián Alvarez, el zaguero impactó la redonda desde fuera del área y la clavó directamente en el ángulo superior izquierdo, emparejando los cartones 2-2 en un fenomenal choque de titanes.
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Fuente: Excelsior