Inicio DestacadoLey Valeria: ¿iré a la cárcel si intento ligar? Mitos y realidades de la nueva propuesta

Ley Valeria: ¿iré a la cárcel si intento ligar? Mitos y realidades de la nueva propuesta

Cámara de Diputados aprobó una serie de reformas al Código Penal federal para brindar protección a las mujeres ante casos de violencia.

por YT
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Recientemente, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó la Ley Valeria, una modificación al Código Penal Federal que reconoce como delito el acecho o stalking.

A partir de que se dio a conocer la iniciativa, los usuarios de redes sociales, en particular los hombres, comenzaron a especular sobre su aplicación. A través de videos, dieron a conocer la creencia acerca de que «ya será ilegal hablar con mujeres».

¿Pero esto es real o solo son mitos? Aquí en MILENIO te explicamos en qué consiste la Ley Valeria.

Tipifica el acecho o stalking
De acuerdo con lo establecido en la iniciativa, el delito consiste en que, por cualquier medio, una persona aceche, asedie o acose a otra, de tal forma que ocasione limitación a su libertad de actuar o tomar decisiones, temor o angustia de sufrir un daño en su persona, familia o patrimonio.

“Se impondrá prisión de seis meses a dos años y multa de hasta quinientas cuotas a quien cometa el delito previsto en este artículo. Se incrementarán al doble las penas señaladas en el párrafo anterior, si para la comisión del delito.
“Menoscabe de forma significativa el estilo de vida de la víctima; realice conductas que atenten o causen daño a la integridad física o psicológica de la víctima o su patrimonio, de otra persona o personas con quien aquella mantenga lazos de parentesco o vínculos afectivos”, establecieron.
Este delito también tiene que ver cuando el agresor ingrese sin autorización al domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro espacio donde se encuentre la víctima.

“Si emplee un arma en la ejecución de la conducta; cuando cometa por sí mismo o por interpósita persona un acto de vandalismo en perjuicio de bienes muebles o inmuebles propiedad de la víctima o de alguna de las personas citadas en la fracción ii, en sus lugares de vivienda, trabajo o estudio, entre otras”, se lee.
Si la persona responsable del delito fuera servidora pública y si utilizara su cargo, se le destituirá.

EL DATO

¿Insistir es acechar?

El acecho, detalla el Congreso, es el comportamiento caracterizado por el seguimiento o vigilancia ilegal de una persona sin su consentimiento.
Hasta el momento, dicha iniciativa de ley solo ha sido aprobada por la Cámara de Diputados. Hasta el momento, las comisiones del Senado de la República están en proceso de revisión para llevarla al pleno y, posteriormente, avalarla, o devolverla a su cámara de origen.

Es importante señalar que entraría en vigor únicamente hasta que el Congreso la apruebe.

Mitos y realidades de la Ley Valeria

Mito: «Hablarle o invitar a alguien a salir ya será delito».

Realidad: la iniciativa no busca sancionar un acto aislado, sino una serie de conductas repetitivas, insistentes y no deseadas que generen algún tipo de daño psicológico o emocional.

Mito: «Solo protege a mujeres», «Es una ley contra hombres».

Realidad: el delito aplica para cualquier persona víctima de acecho, sin importar su género, aunque esté impulsada por una mujer.

Mito: «Cualquier mensaje en redes ya es acoso».

Realidad: no se castiga enviar un mensaje o interactuar con alguien en redes sociales, sino insistir de forma reiterada y sin consentimiento de la otra persona, provocando intimidación o una afectación hacia alguien más.

Mito: «Te pueden meter a la cárcel por hablarle a una mujer».
Realidad: como cualquier delito, el acecho requiere pruebas de conducta reiterada y afectación real; no basta una acusación simple.

Valeria Macías impulsa tipificación del acecho

Esta iniciativa surgió del caso de Valeria Macias, quien en 2017 comenzó a ser víctima de acecho mientras se desempeñaba como profesora en una universidad de Nuevo León por parte de un alumno mayor que ella, identificado como David ‘C’.

Luego de darse de baja, el hombre comenzó a enviarle correos electrónicos a Valeria con fotografías de distintas índoles —incluyendo de sucesos violentos—, llegando a recibir hasta 300 mensajes diarios.

Esta conducta se trasladó a llamadas telefónicas y mensajes de WhatsApp; pese a que Valeria bloqueaba los números, David ‘C’ conseguía nuevos teléfonos para contactarla.

Después de que él propusiera invitarla a salir y ella lo rechazara, le dijo: «No has entendido que me tendrías que matar para dejarte en paz».

David ‘C’ comenzó a permanecer horas afuera del lugar de trabajo de Valeria, a seguirla mientras manejaba y a enviarle mensajes todos los días para hacerle saber que la había vigilado a lo largo de su jornada, por lo que ella interpuso una denuncia ante la Fiscalía y, en una de sus visitas al Ministerio Público, un servidor público no identificado le dijo que «lo que le está pasando no es nada» y que «los casos en los cuales físicamente no hay un daño evidente, no se les da atención».

Al cabo de unos días, el hombre llamó a Valeria por teléfono y amenazó con asesinarla.

El 10 de noviembre de 2021, el gobernador de Nuevo León, Samuel García, informó que David ‘C’ había sido detenido y trasladado al Centro de Reinserción Social (Cereso) número 2, en Apodaca.

Cuando parecía que todo había terminado, tuvo una audiencia en donde se encontraba su agresor y, por primera vez, una jueza le explicó que lo que le estaba ocurriendo no era un delito, por tanto, no había motivo para que David ‘C’ permaneciera en reclusión.

«El acecho, que era lo que a mí me estaba sucediendo, no está tipificado», contó la joven.

David ‘C’ volvió a ser detenido por ocho meses. Sin embargo, posteriormente, se dio a la fuga y obtuvo un amparo para que se le retirara la orden de aprehensión. Y aunque Valeria intentó interponer una revisión en 2024, hasta el momento, su caso no ha tenido actualización.

Nota original aquí

Fuente: Milenio Digital

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