“Científicos” determinaron que el origen del derrame de hidrocarburos en el golfo de México no es una fuga en los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), sino de emanaciones naturales de petróleo, conocidas como chapopoteras, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La mandataria, en la conferencia matutina del martes 31 de marzo, explicó que el grupo interdisciplinario –conformado por las secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), de Energía, y de Marina, así como Pemex–, investiga junto con científicos si el origen del derrame son estas chapopoteras naturales en Cantarell o alguna fuga en alguna de las instalaciones.
“Hasta ahora no ha habido, o reportado una fuga. Se han revisado ya una parte importante. Si se llegara a ver que hay una fuga, obviamente se informaría y se entraría a la reparación.
“Más bien parece esta otra hipótesis que se ha venido planteando, y también para ello, pues hay protocolos para contener la contaminación, porque no es la primera vez que ocurre”, manifestó.
La titular del Ejecutivo dio a conocer que su gobierno ha revisado más de 400 pozos en Cantarell, el yacimiento que llegó a producir casi dos millones de barriles de petróleo diarios, y algunas de las instalaciones que “ya tienen sus años”.
Recordó que en la administración del expresidente Andres Manuel López Obrador se hizo una inspección de una buena parte de estas instalaciones de Pemex, “y ahora estamos haciendo revisiones”.
Revisan playas tras derrame de hidrocarburos
Además, Sheinbaum Pardo rechazó que su gobierno no haya hecho nada y defendió que las dependencias han trabajado no solo para contener el derrame, sino para limpiar las playas.
Mencionó que la titular de la Semarnat, Alicia Bárcena, visitó el martes Veracruz, con el objetivo de revisar las playas y platicar con los pescadores afectados por el derrame.
Asimismo, refirió que solicitó tanto al gerente de Responsabilidad Social de Pemex, Raúl Ojeda, como a la Secretaría del Bienestar, a cargo de Ariadna Montiel Reyes, apoyar a los pescadores por los daños que han tenido.
“Se ha hecho muchísimo, hay muchísima gente de Pemex trabajando, mucha gente de la Secretaría de Marina, mucha gente de Semarnat trabajando para poder contener y limpiar la contaminación a través de distintos métodos”, enfatizó.
Sheinbaum refirió que este miércoles se reunirá con el grupo interdisciplinario que le dará un reporte y su gobierno seguirá proporcionando información, para que los ciudadanos conozcan lo que sucede en el golfo de México.
A contrapelo, más de 30 organizaciones civiles denunciaron que el derrame de hidrocarburos en el golfo de México comenzó en febrero y se ocultó.
De acuerdo con organizaciones como Greenpeace México, Conexiones Climáticas, Centro Mexicano de Derecho Ambiental y CartoCrítica, entre otras, imágenes satelitales revelan que desde el 6 de febrero pasado ya se veían manchas de hidrocarburos frente a Campeche, justo sobre un ducto.
“Un día después llegó el buque Árbol Grande, especializado en reparación y contratado por Pemex, y se quedó ahí ocho días, sobre la línea que transporta crudo hacia Dos Bocas. El 13 de febrero ya había barcos intentando contener la mancha de petróleo… pero luego se retiraron, sin alertar a nadie. Para el 19, la mancha ya alcanzaba los casi 300 kilómetros cuadrados”, denunciaron.
De acuerdo con estas organizaciones, para el 21 de marzo ya se documentaba 630 kilómetros de litoral afectados, prácticamente toda la extensión del corredor arrecifal del suroeste del golfo de México, con 51 sitios reportados con presencia de chapopote, impactos sobre playas, manglares, fauna y medios de vida.
“Esto contradice la versión oficial que sitúa hasta el 2 de marzo el primer reporte de hidrocarburos en las playas de Veracruz y Tabasco”, refirieron las organizaciones denunciantes.
Fuentes: El Financiero.
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