Las tarifas de energía para uso industrial y comercial que cobra la Comisión Federal de Electricidad (CFE) podrían aumentar considerablemente en las próximas semanas por el incremento en el precio del gas natural debido a la guerra en Irán, entre otros factores, advierte el especialista Jorge García Valladares.
El 60% de la energía generada por la CFE se produce en plantas operadas con gas natural y el 70% de todo ese combustible que se consume en México se importa de Estados Unidos, donde, dice el entrevistado, ahora se registra una presión alcista del gas por la crisis en Oriente Medio.
García Valladares es ex presidente del Colegio de Ingenieros Mecánicos Electricistas de Yucatán y de la Federación de Colegios de Ingenieros Mecánicos, Electricistas, Electrónicos de la República Mexicana.
“El impacto inmediato de un aumento al precio del gas recaerá en las plantas de ciclo combinado de la CFE, que dependen del gas como principal combustible y también del diésel, y cualquier incremento en su precio se transfiere directamente al costo marginal de producción eléctrica”, refiere.
“Esto provocará un aumento en los costos operativos de la CFE y, eventualmente, presionará el ajuste de las tarifas finales”.
México, sin capacidad para almacenar combustible
Según el entrevistado, el problema no es solo que Estados Unidos surte la mayor parte de la demanda local de gas natural, sino que México carece de capacidad para almacenar ese combustible, por lo que las reservas de gas en el país son de tres días máximo.
“Si los norteamericanos nos cortan el gas, no sé qué vamos a hacer”, afirma.
El precio promedio del gas estadounidense que llega a México es de tres dólares por MMBtu (millón de Unidades Térmicas Británicas, la unidad estándar de medida energética para el gas natural), informa García Valladares, pero en Europa el precio ya alcanzó los 22 dólares por MMBt debido al conflicto en Medio Oriente y al cierre del estrecho de Ormuz.
Evidentemente hay una presión del mercado para aumentar el precio del gas natural importado de Estados Unidos, pero todavía no sabemos a cuánto llegará éste, señala el entrevistado.
“Desde antes de la guerra se pronosticaba un incremento en el precio del gas natural enviado a México en 2026 y 2027, de tres a seis dólares por MMBt, más de un 100%. Aunque este aumento aún no se da, se espera que el precio del gas aumente en las próximas semanas”.
“Ya se atacaron las plantas de gas más importantes del Medio Oriente, por lo que la oferta mundial disminuirá por lo menos en un 30%, lo que impactará los precios, sin duda”.
“El problema se complica para México porque Estados Unidos, se espera, dará prioridad a Europa en la venta de gas, de modo que se producirá una escasez de gas y un aumento en sus precios. Este problema no se refleja mucho ahorita, pero calculo que será a partir de mayo cuando se note claramente la escasez de gas”, advierte el entrevistado.
¿Sabe usted si el gobierno de México contrató un seguro de cobertura para garantizar un precio fijo en la compra de gas?
“Sé que se contrató ese seguro para el 60% del consumo diario. El otro 40% quedaría flotando; es decir, una parte de las importaciones estaría sujeta al aumento de los precios a raíz de la guerra”.
¿El seguro de cobertura garantiza un precio fijo de tres dólares para el 60% de las importaciones de Estados Unidos?
“No están muy claras las condiciones de ese seguro, no le podría decir, es información reservada”.
Lo que sí está claro, señala García Valladares, es que el precio del gas natural aumentará y eso afectará a los consumidores industriales y comerciales, particularmente a los conectados en media y alta tensión.
“Las tarifas industriales están diseñadas para reflejar los costos reales del sistema eléctrico. Por eso, si los precios del gas o del diésel suben, las tarifas se ajustan para mantener la sostenibilidad financiera del suministro”.
Tarifas residenciales, con precio fijo
De acuerdo con el entrevistado, el 80% de los ingresos de la CFE proviene de los consumidores industriales y comerciales, y éstos representan apenas el 20% de todos sus clientes.
Por el contrario, el restante 80% de clientes son residenciales y aportan solo el 20% de los ingresos de esa empresa.
Las tarifas residenciales —que están subsidiadas— tienen un precio fijo, explica. Éste se publica en el Diario Oficial de la Federación y rigen para un año completo, salvo que salga otro decreto. Los precios para este año ya se publicaron y subieron 6.5% anual.
Si el precio del gas llegara a subir 100%, por ejemplo, sin considerar los términos del seguro de cobertura, ¿en cuánto impactará a las tarifas, en el mismo porcentaje?
“Se aplica una fórmula para integrar a la tarifa el precio de los combustibles, y éste representa más o menos el 40% de la tarifa final de la CFE”, responde García Valladares.
El efecto del aumento en el precio del gas natural no será uniforme, añade.
“Sectores intensivos en electricidad —como la manufactura avanzada, la metalurgia, el vidrio, el acero, el cemento, la química y la industria alimentaria— serán los más afectados, porque para estas industrias la energía eléctrica puede representar entre el 15% y 35% de sus costos de producción”.
El incremento del gas natural también impactará a los negocios habilitados para usar ese combustible en sus procesos industriales, como las empresas de manufactura o los hoteles, dice el especialista.
“El reto se agrava considerando que la industria mexicana compite globalmente con países donde los costos energéticos son menores, ya sea por abundancia de gas doméstico o por una mayor proporción de energías renovables en su matriz energética”, señala García Valladares.
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Fuente: Diario de Yucatán