Ante la polémica que se ha desatado en redes sociales ante la aparente perturbación de flamencos que han hecho su zona de anidación en Sisal, Hunucmá, y que se le atribuyó a una “influencer” yucateca, Gilberto Manuel González Kuk, doctorante en Ciencias Biológicas e integrante del Programa de Aves Urbanas de Mérida, ofrece detalles sobre esta emblemática ave que suele verse en las costas de la región.
Menciona que el flamenco del Caribe es una de las especies más representativas de la región, ya que forma parte de un ecosistema altamente complejo. Indica que en el litoral de la Península hay dunas, manglares y ciénagas que albergan una gran diversidad de especies como aves, peces, crustáceos, mamíferos e invertebrados que dependen del equilibrio de este hábitat.
Explica que cualquier perturbación a estas zonas puede generar consecuencias en lo que respecta a la especie del flamenco rosa, conocido científicamente como “Phoenicopterus ruber”.
El especialista señala que esta ave es particularmente sensible a la presencia humana, sobre todo durante la temporada reproductiva, la cual dio inicio justamente en este mes (abril) y finaliza en agosto.
Subraya que durante la temporada los flamencos suelen seleccionar con mucho cuidado sus sitios de anidación, porque consideran muchos factores como la seguridad frente a depredadores, la disponibilidad de alimentos y las condiciones del terreno.
“Es importante entender que las hembras ponen un solo huevo por temporada. Todo el proceso previo implica una inversión de tiempo y energía significativa”, detalla.
De acuerdo con el entrevistado, cuando una parvada es alterada por ruido, cercanía excesiva o invasión de su espacio, suele abandonar el sitio. Añade que, estas aves tienen la capacidad de desplazarse a otros puntos, pero no siempre resulta con éxito debido a que si no encuentran las condiciones adecuadas incrementa su desgaste físico y pone en riesgo su supervivencia.
El doctorante enfatiza que las Reservas de las Biosferas de Ría Lagartos y Celestún son reconocidas como áreas clave para la anidación y alimentación de flamencos en México. Sin embargo, ante la presión de actividades humanas, como son el turismo desordenado, la contaminación y la expansión de la urbe, provocan que los espacios seguros para dichas especies se reduzcan cada vez más.
Debido a esto, el especialista hace un llamado a la sociedad en general y recalca que no se trata de dejar de visitar los destinos, sino que los recorridos sean con mucha responsabilidad, respetando las señales, mantener distancia con las aves, no hacer ruidos fuertes y tampoco a dejar basura, que son acciones básicas, pero que conllevan una enorme diferencia.
Aunado, dice que se deben informar de manera previa y seguir las indicaciones de los guías y las autoridades.
“El conocimiento es clave, pero también lo es la conciencia. Todos compartimos la responsabilidad de cuidar estos espacios”, puntualiza González Kuk.
Comparte que a nivel internacional, el flamenco se considera una especie de preocupación menor, en México está catalogado como amenazado, lo que refuerza la necesidad de protegerlo. Más allá de su belleza o atractivo turístico, su presencia es un indicador de la salud de los ecosistemas costeros.
En la tarde del pasado jueves 9, el personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) acudió a Sisal para realizar las investigaciones correspondientes entorno al polémico caso.
Nota original aquíhttps://www.yucatan.com.mx/merida/2026/04/12/perturbacion-de-anidacion-afecta-a-los-flamencos.html
Fuente: Diario de Yucatán/Ilse Noh