El fundador y expresidente del endeudado gigante inmobiliario chino Evergrande, Xu Jiayin, se declaró culpable de varios delitos, entre ellos fraude y soborno, ante un tribunal del país asiático, informó este martes la agencia Xinhua.
Según este medio, la Fiscalía Popular de Shenzhen (sur de China) acusó al grupo y al empresario de numerosos crímenes, que van desde el fraude en la recaudación de fondos y la concesión ilegal de préstamos hasta la emisión fraudulenta de valores y la apropiación indebida.
El Tribunal Popular Intermedio de la citada localidad celebró una vista pública entre el 13 y el 14 de abril, durante la cual Xu Jiayin, también conocido como Hui Ka Yan, presentó sus alegatos finales, se declaró culpable de los citados delitos y expresó su “arrepentimiento”, indicó Xinhua.
Tras la audiencia, a la que asistieron legisladores nacionales, miembros de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino y familiares del acusado, el tribunal dictará sentencia en una fecha aún por determinar.
Cabe recordar que Xu, que llegó a ser el hombre más rico de China, fue puesto a finales de 2023 bajo una especie de arresto domiciliario por “sospechas de actividades ilegales”.
Evergrande, con un pasivo total de unos 330 mil millones de dólares, entró en impago en 2021, tras sufrir una crisis de liquidez por las restricciones impuestas por Pekín a la financiación de promotoras con un alto nivel de apalancamiento, tras lo que fue intervenida por las autoridades chinas.
En enero de 2024, la justicia hongkonesa ordenó la liquidación de la promotora en favor de sus acreedores extraterritoriales (‘offshore’), un dictamen que abrió un largo e incierto proceso ante la duda de si sería reconocido en la China continental, donde están la mayoría de sus activos, ya que el sistema judicial de la antigua colonia británica está separado del chino en virtud de su estatuto de semiautonomía.
Las autoridades de Pekín también multaron con unos 578 millones de dólares a la principal filial del grupo por falsificar más de 78 mil millones de dólares en ingresos y 12 mil 700 millones en beneficios, un escándalo 20 veces mayor al de Enron en 2001 y que también se tradujo en otra sanción y suspensión temporal para la conocida consultora PwC por su labor de auditoría.
Con información de EFE.
Nota original aquí
Fuente: López Dóriga Digital