Estos elementos pueden contribuir al buen funcionamiento del sistema inmunológico, explicó el doctor en Ciencias Químicas y Bioquímicas Ulil Us Medina, investigador del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ).
El especialista detalló que se trata de un producto completamente elaborado por abejas y que cada tipo presenta características propias en cuanto a sabor, color y posibles efectos. Subrayó que la miel contiene compuestos polifenólicos con capacidad antioxidante, los cuales ayudan a proteger al organismo, reducir la inflamación y fortalecer la respuesta de las células frente a agentes infecciosos.
A pesar de estos beneficios, aclaró que la miel no debe considerarse un remedio único, sino un complemento que puede apoyar ciertos procesos del cuerpo sin sustituir otros cuidados o tratamientos.
También destacó que, debido a su origen natural, la miel conserva sustancias bioactivas que favorecen su valor nutricional y aportan efectos positivos al bienestar. Recordó que, desde épocas antiguas, ha tenido un papel relevante en la región maya, donde se utilizaba para tratar afecciones respiratorias y oculares, además de emplearse en etapas como el embarazo y el posparto.
El investigador mencionó que en el pasado también se le atribuían propiedades simbólicas o protectoras. Actualmente, diversos estudios científicos respaldan varias de sus cualidades, particularmente en relación con su acción frente a bacterias y en algunas enfermedades crónicas.
En cuanto a su consumo, señaló que organismos internacionales como la FAO y la Organización Mundial de la Salud recomiendan limitar la ingesta de azúcares libres, grupo al que pertenece la miel. Sin embargo, no existe una cantidad diaria específica establecida. Indicó que personas con diabetes pueden incluirla en su dieta, siempre con moderación y bajo control médico.
Asimismo, advirtió que no es recomendable ofrecer miel a menores de un año, ya que su sistema inmune aún no está completamente desarrollado y existe riesgo de exposición a bacterias como Clostridium.
Otro aspecto importante es evitar someter la miel a altas temperaturas, ya que el calor puede degradar sus compuestos activos y reducir sus propiedades.
Finalmente, explicó que el origen floral influye directamente en sus características. Algunas investigaciones sugieren que la miel producida por abejas del género Apis puede tener mayor actividad antibacteriana y antioxidante en ciertos casos, mientras que otros estudios señalan ventajas en la miel de Melipona, lo que mantiene abierto el debate científico.
En síntesis, concluyó que la miel ha sido apreciada desde tiempos antiguos por sus cualidades nutricionales y medicinales —especialmente en la cultura maya—, y aunque la ciencia moderna respalda varios de estos beneficios, su consumo debe mantenerse equilibrado debido a su contenido de azúcares.
Redacción: Yucatánalamano.