De acuerdo con documentos oficiales, el desarrollo completo podría extenderse por siete años, aunque estimaciones previas contemplaban un periodo menor.
Durante abril de 2026, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) se encuentra evaluando la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) correspondiente a esta nueva etapa, cuya ejecución se proyecta a cinco años con una inversión superior a los 3,540 millones de pesos.
Si se suman ambas fases, la obra alcanzaría un costo total cercano a los 6,500 millones de pesos y una duración de siete años. Sin embargo, en 2025, la Administración del Sistema Portuario Nacional Progreso (Asipona) estimó que todo el proyecto podría concluirse entre 2025 y 2028, con un presupuesto considerablemente mayor, superior a los 12 mil millones de pesos, lo que refleja diferencias relevantes entre cálculos oficiales.
En revisión ambiental
El proyecto de la segunda etapa —centrado en la construcción y operación de una nueva plataforma dentro del recinto portuario— fue ingresado formalmente a evaluación ambiental en marzo de 2026. Desde inicios de abril permanece en análisis, sin que hasta ahora exista una resolución definitiva.
La documentación técnica presenta reservas en algunos datos, aunque identifica la participación de la Asipona como promotora del plan y del Laboratorio de Ingeniería y Procesos Costeros de la Universidad Nacional Autónoma de México en su elaboración.
Un proyecto con varias modificaciones
Desde 2021, la ampliación ha pasado por diversos ajustes. Ese año se autorizó la construcción inicial de una plataforma con materiales provenientes de dragado y bancos pétreos. Posteriormente, en 2022, se aprobó la incorporación de un nuevo muelle que ya se encuentra en operación.
En 2023 se avalaron cambios adicionales, incluyendo nuevas zonas de dragado y la creación de áreas operativas más profundas. No obstante, en 2024 una solicitud de modificación fue rechazada por haber sido presentada fuera de tiempo, tras la pérdida de vigencia de una autorización previa.
Ese mismo año se ingresó un nuevo estudio ambiental, que fue aprobado en 2025 y dio luz verde a la primera etapa del proyecto, la cual contempla la construcción de una plataforma de 40 hectáreas, dragados en más de 120 hectáreas y la instalación de infraestructura para manejo de materiales y control del oleaje.
Qué contempla la segunda fase
La siguiente etapa busca ampliar la capacidad operativa mediante nuevos trabajos de dragado para crear áreas de maniobra y atraque, incluyendo una dársena de giro al sur, otra en la zona poniente y un espacio adicional para embarcaciones.
Además, se proyecta la construcción de una segunda plataforma de aproximadamente 40 hectáreas, que se conectará con la infraestructura existente sin requerir modificaciones mayores. En conjunto, estas obras abarcarían cerca de 98 hectáreas.
El material extraído del fondo marino durante los dragados será reutilizado en la formación de esta nueva superficie.
Costos y tiempos estimados
Para esta fase, la inversión supera los 3,550 millones de pesos, incluyendo recursos destinados tanto a la construcción como a medidas de mitigación ambiental. A esto se suman costos anuales de operación y mantenimiento de la nueva plataforma.
El periodo de ejecución planteado es de cinco años, mientras que la vida útil estimada de la infraestructura alcanza los 50 años.
Diferencias entre estudios
Los distintos estudios ambientales elaborados en los últimos años muestran variaciones significativas. El proyecto inicial planteado en 2021 contemplaba una inversión mucho menor y un plazo más corto, mientras que las versiones más recientes incrementan tanto el costo como la duración.
Con base en los documentos más actuales, la ampliación completa del puerto se desarrollaría en siete años, con una inversión total superior a los 6,500 millones de pesos, resultado de la suma de ambas etapas.
Redacción: Yucatánalamano.