Periodistas constataron que las grúas levantaron enormes arcos metálicos el martes en preparación para el evento de Ultimate Fighting Championship (UFC).
Estamos teniendo una gran pelea. Nunca volverá a suceder, nunca había sucedido antes», dijo Trump en un acto en el Despacho Oval a principios de este mes, rodeado por cuatro de los luchadores que participarán.
Trump también mostró una imagen del llamado Octágono, el ring de la UFC de ocho lados que tendrá a la Casa Blanca como telón de fondo.
El magnate dice que 4 mil 500 personas podrán ver el evento en el lugar, y que hasta 100 mil personas podrán verlo gratis en pantallas instaladas afuera de la Casa Blanca.
Se espera medidas de seguridad estrictas para este evento, que se celebrará al aire libre, tras una serie de incidentes recientes en los que se ha visto implicado Trump.
Trump es un aficionado de la UFC que ha asistido a una serie de peleas, ganándose el favor de su base de seguidores, compuesta en su mayoría por hombres jóvenes. Este grupo demográfico fue clave en las elecciones de 2024.
El evento ha sido bautizado como «UFC Freedom 250″, por las celebraciones del 250º aniversario de la independencia Estados Unidos este año.
Se realizará en el Día de la Bandera, fecha que coincide con el cumpleaños de Trump.
Pero el evento ha generado sorpresa, tanto por su costo como por el hecho de celebrarse en el histórico jardín de la Casa Blanca, lugar que ha sido escenario de algunos de los momentos más notables de la historia presidencial estadounidense.
La empresa matriz de la UFC dijo en febrero que organizar la pelea costará al menos 60 millones de dólares, pero que esperaba recuperar alrededor de la mitad en patrocinios corporativos y otras fuentes.
La Casa Blanca afirmó que la UFC está pagando la totalidad del costo.
No se está utilizando dinero de los contribuyentes», señaló un funcionario de la Casa Blanca a la AFP.
Sin embargo, el evento llega en un momento en que Estados Unidos está enfrascado en la guerra con Irán, lo que ha hecho que los precios del petróleo y el costo de vida para los estadounidenses se disparen.
Trump y la UFC
La relación entre el presidente estadounidense Donald Trump y la UFC no es nueva. Desde hace años, el mandatario mantiene una estrecha amistad con Dana White, presidente de la compañía, y ha utilizado los eventos de artes marciales mixtas como espacios de conexión política con sectores conservadores y jóvenes votantes.
Trump ha asistido a múltiples funciones de la UFC durante sus campañas presidenciales, donde suele recibir ovaciones de parte del público.
La decisión de utilizar la Casa Blanca como sede de un espectáculo deportivo de combate también rompe con décadas de tradición protocolaria en Washington.
El Jardín Sur ha sido utilizado históricamente para ceremonias oficiales, recepciones diplomáticas y anuncios presidenciales de alto nivel, por lo que la instalación de un octágono de pelea ha provocado críticas y debate sobre el uso simbólico de uno de los espacios más representativos del poder estadounidense.
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Fuente: Excelsior