El presbítero Alejandro Álvarez Gallegos, coordinador de la Pastoral de la Vida, Salud y Adultos Mayores, señaló que la postura de la Iglesia mantiene como prioridad la defensa de la vida desde la concepción, al tiempo que promueve el acompañamiento integral a las mujeres mediante apoyo médico, psicológico, social y espiritual. Según explicó, la atención a quienes atraviesan este tipo de situaciones debe centrarse en ofrecer alternativas y respaldo tanto a la madre como al hijo por nacer.
El sacerdote añadió que, desde la perspectiva de la Iglesia, las políticas públicas deben enfocarse en fortalecer la protección de la maternidad y en crear condiciones que permitan enfrentar los embarazos en situaciones vulnerables sin recurrir a la interrupción del embarazo. Asimismo, indicó que la institución distingue entre su postura moral sobre el aborto y la atención pastoral que brinda a mujeres y familias, privilegiando el acompañamiento y la reconciliación.
Por su parte, el presidente del Frente Nacional por la Familia en Yucatán, Víctor Pinto Brito, afirmó que las organizaciones que integran este movimiento continuarán promoviendo acciones en defensa de la vida. Consideró que la reciente reforma constitucional elimina una disposición que anteriormente reconocía la protección de la vida desde la concepción y advirtió que, a su juicio, esto podría abrir la puerta a futuras modificaciones legislativas.
Las agrupaciones también manifestaron su preocupación por el alcance de las reformas aprobadas y sostuvieron que continuarán participando en el debate público para expresar su postura respecto a las políticas relacionadas con la protección de la vida y los derechos humanos.
Las declaraciones se producen días después de que el Congreso del Estado aprobara cambios a la Constitución local relacionados con la legislación sobre el aborto, una decisión que ha generado reacciones encontradas entre organizaciones civiles, colectivos feministas, instituciones religiosas y distintos sectores de la sociedad yucateca.
Redacción: Yucatánalamano.