Aproximadamente tres de cada diez carpetas de investigación iniciadas contra menores de edad corresponden a casos de abuso sexual, lo que coloca a este ilícito por encima de otros como lesiones, amenazas, robo y narcomenudeo.
Las estadísticas reflejan que, aunque la entidad mantiene bajos índices delictivos en comparación con otras regiones del país, persiste la preocupación por la incidencia de conductas que afectan la libertad y seguridad sexual. Especialistas consideran que estos casos evidencian la necesidad de fortalecer la prevención desde el entorno familiar, escolar y comunitario.
El incremento de delitos sexuales entre adolescentes también forma parte de una tendencia observada a nivel nacional. Datos recientes indican que las investigaciones relacionadas con jóvenes en conflicto con la ley han aumentado en los últimos años, impulsadas principalmente por ilícitos como lesiones, robo, violencia familiar y abuso sexual.
Expertos en justicia para adolescentes señalan que la atención a este fenómeno debe combinar medidas de prevención, educación y acompañamiento psicológico, además de garantizar la aplicación de los mecanismos de reinserción social previstos en la legislación, con el objetivo de reducir la reincidencia y atender las causas que originan estas conductas.
Redacción: Yucatánalamano.