Los pronósticos indican que las lluvias y tormentas continuarán presentándose de manera habitual durante julio y agosto.
De acuerdo con la dependencia, el análisis considera el comportamiento de la atmósfera, las condiciones del Atlántico, el Mar Caribe y el Golfo de México, además de registros climatológicos, los cuales muestran un escenario favorable para que las precipitaciones continúen en las próximas semanas.
El director de Procivy, Hernán Hernández Rodríguez, explicó que la canícula corresponde a un periodo en el que disminuyen temporalmente las lluvias y aumenta la sensación térmica, fenómeno que normalmente ocurre entre los meses de julio y agosto.
No obstante, aclaró que este comportamiento no implica la desaparición total de las precipitaciones, ya que durante ese lapso aún pueden registrarse chubascos, tormentas eléctricas y lluvias asociadas al paso de ondas tropicales, vaguadas, el ingreso de humedad e incluso la posible influencia de sistemas ciclónicos.
Con base en la información disponible, la dependencia estatal señaló que no existen elementos suficientes para anticipar una canícula prolongada o de gran intensidad, por lo que las condiciones lluviosas seguirían formando parte del patrón climático de la temporada.
Factores que favorecerán las precipitaciones
Los modelos meteorológicos utilizados por Procivy indican que durante julio y agosto persistirán las lluvias, principalmente durante las tardes y noches. Entre los factores que influirán en este comportamiento se encuentran el paso de ondas tropicales, la formación de zonas de baja presión, la disponibilidad de humedad en la atmósfera, la posición e intensidad del anticiclón subtropical y la posible presencia de ciclones tropicales en el Atlántico, el Mar Caribe y el Golfo de México.
Las autoridades no descartan intervalos con menor cantidad de lluvia; sin embargo, precisaron que estos periodos serían temporales y acordes con el comportamiento normal de la temporada.
Monitorean la evolución de El Niño
Procivy también informó que mantiene vigilancia permanente sobre el fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), debido a que diversos modelos climáticos prevén una transición hacia una fase de El Niño, la cual podría fortalecerse durante el verano y el otoño de 2026.
Sin embargo, Hernández Rodríguez destacó que la presencia de este fenómeno no determina por sí sola una reducción de las lluvias en la Península de Yucatán. Explicó que, durante el verano, otros sistemas atmosféricos tienen una influencia más importante sobre las precipitaciones regionales, entre ellos las ondas tropicales, la actividad ciclónica, la humedad disponible y el comportamiento del anticiclón subtropical.
Un fenómeno con comportamiento variable
De acuerdo con los registros históricos, la canícula no se presenta con la misma intensidad cada año en Yucatán. Existen temporadas en las que el fenómeno apenas se percibe, otras en las que afecta únicamente determinadas regiones del estado y algunas más donde la disminución de las lluvias se limita a pocos días.
Por ello, Protección Civil reiteró que el comportamiento del clima en la entidad depende de la interacción de diversos factores atmosféricos y oceánicos, por lo que no puede atribuirse únicamente a la evolución del fenómeno de El Niño.
Redacción: Yucatánalamano.