La inversión productiva en México creció en abril y rompió una racha de 19 meses consecutivos en contracción, impulsada principalmente por el dinamismo de la construcción, mientras que el gasto en maquinaria y equipo mantiene señales de debilidad.
La Formación Bruta de Capital Fijo (IMFBCF) avanzó 5.1 por ciento anual, con cifras desestacionalizadas, y registró su primer crecimiento desde septiembre de 2024.
A tasa mensual, la inversión aumentó 4.0 por ciento respecto a marzo, su mayor avance desde noviembre de 2020, de acuerdo con los registros del Inegi.
El gasto en construcción creció 8.8 por ciento anual, con un incremento de 16.7 por ciento en la construcción residencial y de 1.1 por ciento en la no residencial.
En contraste, la maquinaria y equipo apenas avanzó 0.9 por ciento anual. La inversión de origen nacional cayó 10.6 por ciento anual, con descensos de 8.5 por ciento en equipo de transporte y de 12.4 por ciento en maquinaria y equipo. En maquinaria y equipo importado aumentó 8.8 por ciento.
Para Janneth Quiroz, directora de análisis económico, cambiario y bursátil de Monex, las cifras representan una señal positiva al romper una prolongada racha de caídas. Sin embargo, advirtió que aún es prematuro hablar de un cambio de tendencia, ya que parte del crecimiento responde a un efecto rebote y a una base de comparación relativamente baja.
Añadió que será necesario observar varios meses de crecimiento consistente para confirmar el inicio de un nuevo ciclo de expansión en la inversión.
Rodolfo Ostolaza, subdirector de Estudios Económicos de Banamex, consideró que el avance compensa parcialmente la debilidad de meses previos, pero todavía no la revierte por completo. Destacó que de enero a abril la inversión permanece en terreno negativo, con un avance en la construcción, principalmente en el segmento residencial.
Gerónimo Ugarte, economista en jefe de Valmex Casa de Bolsa, indicó que el dato mensual fue sólido, pero todavía no puede interpretarse como un cambio de tendencia consolidado, debido a que la recuperación sigue concentrándose en la construcción.
Inversión privada, a la baja
En el acumulado enero-abril, la formación bruta de capital fijo registró una caída de 1 por ciento anual. La inversión privada disminuyó 2.2 por ciento, mientras que la pública aumentó 7 por ciento.
En construcción, la pública sumó un avance de 7.7 por ciento, y la privada creció 1.6 por ciento. En maquinaria y equipo, la pública creció 5.7 y la privada cayó 6.0 por ciento.
Quiroz explicó que la divergencia entre la inversión pública y la privada refleja que el sector público ha sido el principal soporte de la inversión agregada, mientras que el privado mantiene cautela.
Añadió que, aunque el gasto público ayuda a amortiguar la desaceleración, una recuperación sostenible dependerá de que la inversión privada retome una trayectoria positiva.
Recuperación gradual de la inversión en México
Arturo Vieyra, economista en jefe de Grupo Coppel, indicó a El Financiero TV que las cifras apuntan a una recuperación de la inversión durante el segundo trimestre, impulsada por la construcción, el programa de vivienda y los proyectos de infraestructura.
Agregó que las importaciones de bienes de capital y la inversión en maquinaria y equipo muestran una mejoría gradual, mientras que la estabilidad de la inflación y menores tasas de interés podrían seguir favoreciendo la inversión.
Estimó un crecimiento de 1.3 por ciento para la economía en este año y consideró que, pese a la incertidumbre por la revisión del T-MEC, las cadenas de suministro de Norteamérica seguirán respaldando las oportunidades de inversión.
Hacia la segunda mitad del año, Quiroz anticipó una recuperación gradual y heterogénea, favorecida por menores tasas de interés y una mejoría parcial de la confianza empresarial, aunque condicionada por la evolución de la demanda externa y la incertidumbre internacional.
En línea con ello, Ugarte previó que la recuperación continuará siendo gradual, pero desigual, y advirtió que la incertidumbre asociada a las revisiones anuales del T-MEC podría retrasar decisiones de inversión privada de largo plazo.
A su juicio, la construcción seguirá dando soporte a la actividad, pero una recuperación más sólida de la inversión productiva requerirá mayor certidumbre regulatoria, mejores condiciones de financiamiento y un repunte más amplio de la inversión privada.
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Fuente: El Financiero