Un bloqueo al puerto de Arabia Saudita, declarado por los rebeldes hutíes de Yemen, podría agravar la guerra contra Irán y perturbar aún más los suministros mundiales de petróleo y el comercio internacional.
Los rebeldes cerraron el Estrecho de Bab el-Mandeb al transporte marítimo vinculado a Arabia Saudita, en represalia por el bloqueo del reino sobre Yemen y por un ataque reciente al aeropuerto internacional en Saná, la capital yemení controlada por los rebeldes.
Los hutíes aseguran haber obligado a seis barcos a desviar su ruta el martes 21 de julio, pero no hubo confirmación independiente.
Bab el-Mandeb, en el extremo sur de la península arábiga, es un paso marítimo vital, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén.
¿Cuáles embarcaciones detendran los hutíes del Yemen?
Aproximadamente el 12 por ciento del comercio mundial, incluida una cuarta parte del tráfico mundial de contenedores, pasa por este estrecho, desplazándose entre Europa y Asia a través del canal de Suez, en Egipto.
El estrecho se ha vuelto aún más crucial para las exportaciones de petróleo saudí desde que la perturbación en el estrecho de Ormuz durante la guerra contra Irán limitó severamente los envíos que salen del golfo Pérsico.
Los hutíes dicen que sólo detendrán embarcaciones relacionadas con Arabia Saudí, o que entren y salgan de sus puertos del mar Rojo.
Pero durante un bloqueo similar anunciado contra Israel por la guerra en Gaza, los rebeldes atacaron muchas embarcaciones con poca o ninguna conexión con ese conflicto.
Hutíes llevan meses planeando cómo interrumpir el tráfico marítimo
La amenaza por sí sola podría disuadir a navieras internacionales de usar la ruta. Los hutíes no controlan la parte de la costa yemení a lo largo de Bab el-Mandeb, pues está en manos de sus oponentes en la guerra civil del país. Pero controlan territorio a menos de 100 kilómetros de distancia.
Tres funcionarios hutíes le dijeron a la AP que el grupo lleva meses planificando cómo interrumpir el tráfico marítimo en el estrecho.
Esos planes incluyen el uso de minas navales, embarcaciones cargadas de explosivos, drones y helicópteros para permitir que combatientes aborden barcos, señalaron los funcionarios, que hablaron a condición de guardar el anonimato porque no están autorizados a hablar con los medios.
Indicaron que primero se les advertiría a las embarcaciones que no crucen límites designados en el estrecho. Si los barcos ignoran las advertencias, los hutíes recurrirían a la acción militar.
En el estrecho de Ormuz, Irán ha demostrado que incluso ataques esporádicos contra barcos pueden bastar para cerrar de facto una vía marítima crucial, al elevar los riesgos y los costos de las primas de seguro.
“Si Bab el-Mandeb queda bajo presión al mismo tiempo que el transporte marítimo en el golfo Pérsico, se produce una perturbación simultánea en dos de las rutas marítimas más importantes del mundo”, advirtió el martes Clionadh Raleigh, fundadora de ACLED, un servicio de monitoreo de conflictos.
Más de 7 millones de barriles de petróleo al día transitaron por Bab el-Mandeb en junio, frente a unos 4 millones antes de la guerra contra Irán, escribió Allison Minor, directora del Proyecto de Integración de Oriente Medio del Atlantic Council —un centro de investigación especializado en relaciones internacionales—, en un análisis publicado el lunes.
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Fuente: El Financiero