Con una ocupación cercana al 80 por ciento, el refugio para mujeres en situación de calle impulsado por el DIF Mérida se consolida como una alternativa de atención integral para este sector vulnerable, al albergar actualmente a 25 mujeres de 30 espacios disponibles.
En ese sentido, el director de la dependencia, Gerardo de Jesús López Fernández, informó que este espacio está diseñado para atender a mujeres que enfrentan condiciones de calle o problemas de adicción, bajo un esquema de acompañamiento voluntario y en coordinación con asociaciones civiles.
“El centro es para 30 mujeres y ahora se está atendiendo a 25 en el espacio. Hay que recordar que este sitio está diseñado para las que se encuentren en situación de calle o también que tengan problemas de adicción”, explicó.
Asimismo, detalló que el refugio es resultado de un trabajo conjunto con la sociedad civil, por ello opera mediante un modelo en comodato, en el que el Ayuntamiento también contribuye con apoyo económico mensual para su funcionamiento.
En cuanto al perfil de las beneficiarias, el funcionario señaló que la edad promedio de las usuarias ronda los 35 años, aunque existen casos de mujeres más jóvenes, como una de 27 años que, tras haber salido del centro, decidió regresar para continuar con su proceso de recuperación.
López Fernández aseguró que el refugio no discrimina, por lo que atiende tanto a mujeres locales como foráneas, incluso de otras nacionalidades y además, indicó que no se tiene registro de que las actuales usuarias tengan hijos; sin embargo, en caso de existir casos específicos, se activan protocolos con otras instancias para su atención.
Contrario a lo que se puede pensar, el titular de la dependencia subrayó que el ingreso a este tipo de espacios es voluntario, por lo que el DIF Mérida actúa principalmente como enlace entre las personas en situación de calle y las asociaciones que brindan atención.
En este sentido, explicó que el proceso inicia con la identificación o reporte de casos, seguido de una valoración por parte del área de trabajo social y, de ser aceptado por la persona, se coordina su traslado con apoyo de la Policía Municipal.
“Cuando identificamos algún caso o nos llega algún reporte que califique, facilitamos el traslado en caso de que la mujer así lo desee”, puntualizó.
Cabe mencionar que además del alojamiento, las usuarias del refugio reciben atención integral que incluye alimentación, servicios de higiene, valoraciones médicas, talleres y acompañamiento psicológico, lo que permite no sólo atender necesidades inmediatas, sino también impulsar procesos de rehabilitación y reintegración social.
Nota original aquí
Fuente: Novedades Yucatán