Ante el arribo de alrededor de 200 buzos furtivos, presuntamente provenientes de otros estados, pescadores de este puerto bloquearon caminos para exigir la intervención de las autoridades.
La protesta se originó por la denuncia de prácticas de pesca ilegales como el uso de cloro en cuevas para extraer pulpo y la captura de especies en veda como el caracol blanco, lo que pone en riesgo el ecosistema marino de la zona.
En respuesta, acudieron Lila Frías, secretaria de Pesca y Acuacultura Sustentables, y Roger Aguilar, director del Instituto de Desarrollo Regional y Municipal, quienes sostuvieron una reunión de aproximadamente cuatro horas con los pescadores y representantes de la Secretaría de Seguridad Pública.
Tras el encuentro, se acordó implementar un operativo desde la tarde del miércoles para invitar a los buzos a retirarse del puerto. De no atender la petición, la SSP y la Capitanía de Puerto procederán a detener a los responsables y asegurar las embarcaciones con matrículas clonadas.
Redacción Yucatánalamano