La temporada de frentes fríos 2025–2026, que inició en septiembre y se espera concluya en mayo próximo, traerá unos 20 sistemas frontales con incidencia sobre la Península de Yucatán, según proyecciones climatológicas, cifra ligeramente inferior al promedio histórico de alrededor de 22 frentes fríos en esta región.
Para el presente febrero se espera la llegada de cinco frentes fríos, de los aproximadamente 48 previstos para todo el país durante la temporada invernal, aunque esa cifra todavía puede ajustarse
conforme evolucionen las condiciones atmosféricas.
Ante este panorama, el presidente de la asociación Maya Peninsular, Raúl Quiroz Moo, advirtió que la combinación de bajas temperaturas asociadas a los frentes fríos con la presencia de micropartículas provenientes de cementeras, caleras y sitios de extracción de materiales, agrava las condiciones de salud de pobladores vulnerables como menores de edad, adultos mayores y personas con enfermedades crónico-degenerativas en zonas como Flamboyanes, comisaría de Progreso, así como en colonias y fraccionamientos del norte de Mérida.
“Los afectados han reportado un aumento notable en alergias y padecimientos crónicos en poblaciones expuestas, atribuyendo este escenario tanto a la contaminación ambiental como a factores climatológicos adversos. La dispersión de partículas finas durante los eventos de frentes fríos y “nortes” —cuando los vientos del norte intensifican el desplazamiento de aire frío y partículas— incrementa la exposición directa de las comunidades a estos agentes contaminantes”, mencionó.
Quiroz Moo confió en que se avance en un acuerdo para el traslado de la cementera y calera, situadas en el Polígono Industrial de Progreso, industrias que, según denunciantes, han causado problemas de salud persistentes entre los pobladores tanto de Progreso como de Mérida.
El ambientalista lamentó el desinterés de administraciones pasadas al señalar que no se tomaron medidas efectivas para regular la instalación y expansión de estas industrias, ni para realizar estudios científicos que evaluaran los efectos combinados de la contaminación y las condiciones climáticas invernales en la salud de las y los yucatecos.
Además de las afectaciones a la salud humana, Quiroz Moo resaltó el impacto negativo en el medio ambiente, incluyendo daños al manto freático y a la calidad del aire, por las actividades extractivas e industriales cercanas a zonas pobladas.
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Fuente: Novedades Yucatán/José Salazar