Los hoteleros del sur del Caribe mexicano analizan las estrategias a las que recurrirán para ajustar el incremento al salario mínimo del 13% del próximo año, incremento que repercutirá en su de por sí limitada economía.
Raúl Andrade Angulo, presidente de la Asociación de Hoteles del Centro y Sur del Estado de Quintana Roo, dijo que el incremento al salario mínimo del 13% entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2026, situación que irremediablemente impactará de inmediato en las cargas patronales y presionará las finanzas de los centros de hospedaje de esta zona, negocios que operan con márgenes económicos muy limitados.
Señaló que cumplir con este incremento eleva las aportaciones al seguro social, Infonavit, impuestos y demás obligaciones basadas en la nómina y repercutirá aún más, en los hoteles medianos y pequeños que difícilmente podrán absorber este nuevo gasto.
Andrade Angulo precisó que cada año se preparan para atender los nuevos salarios, pero en esta ocasión, esta modificación llega en un escenario muy complejo, porque apenas salen de un período crítico donde la ocupación hotelera se desplomó en los principales destinos del sur, como Chetumal, Bacalar y Mahahual, donde incluso no se registraron utilidades.
Añadió que no descartan que algunos empresarios hoteleros, se vean obligados a subir sus tarifas, reducir servicios o incluso, hasta reestructurar su plantilla laboral, no solo para mantener la funcionalidad de sus negocios, sino para poder cubrir el aumento al salario mínimo.
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Fuente: Novedades Quintana Roo