Cientos de miles de venezolanos que viven en Estados Unidos perderán el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) al finalizar el día viernes, lo que dejará a muchos de ellos vulnerables a la deportación hacia una patria sumida en un caos extremo. La situación afecta a un grupo de aproximadamente 268,000 venezolanos que calificaron para el TPS en marzo de 2021 bajo la administración Biden.
La pérdida del TPS significa que grandes sectores de la comunidad venezolana se encontrarán sin un estatus migratorio legal ni autorización de trabajo, justo cuando Estados Unidos está considerando atacar objetivos en Venezuela. La administración Trump ha estado destruyendo embarcaciones en el Caribe, la mayoría de ellas provenientes de Venezuela, y otras en la costa latinoamericana del Pacífico, afirmando que transportaban drogas.
Los venezolanos que se quedaron sin TPS ahora podrían verse obligados a regresar a un país que se encuentra sumido en una profunda crisis humanitaria y gran turbulencia económica, agravadas por la represión política —y que ahora también enfrenta la posibilidad de una guerra con la mayor superpotencia militar del mundo.
“Todo venezolano, o cualquier inmigrante que no sea residente legal o ciudadano, se siente angustiado y ansioso. Más allá de los desafíos migratorios dentro de Estados Unidos, hay una realidad más profunda: Venezuela sigue bajo una dictadura aterradora”, dijo el viernes al Miami Herald una activista venezolana que pierde la protección que le brindaba el TPS. Pidió no revelar su nombre por temor a ser deportada.
Los titulares del TPS se suman a otros 350,000 venezolanos que obtuvieron el beneficio en octubre de 2023 y lo perdieron en abril de 2025. En septiembre, la Corte Suprema de Estados Unidos dio luz verde a la administración Trump para poner fin al TPS bajo la designación de Venezuela, revirtiendo una decisión de un tribunal inferior que lo mantenía vigente hasta octubre de 2026. Quizás ningún otro estado de la unión sentirá el impacto del fin del TPS como Florida, donde alrededor de 230,000 venezolanos con ese estatus residían en marzo de 2025.
Muchos tienen casos de asilo pendientes o han presentado solicitudes para visas de trabajo o residencia permanente. Pero los procesos migratorios en curso no otorgan estatus legal, y quienes no cuenten con una vía alternativa para permanecer en el país pasarán a estar en situación irregular a partir del viernes.
En su anuncio sobre el fin de las protecciones otorgadas en 2021, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) afirmó que Venezuela ya no cumple con las condiciones para el TPS y que se han registrado “mejoras notables” en algunos sectores clave.
Citó una mejora en las perspectivas económicas, incluyendo la reducción de la hiperinflación y el aumento de la producción petrolera. Pero también subrayó que las protecciones terminan porque “no está en el interés de Estados Unidos” mantener la designación de TPS para Venezuela.
Sin embargo, expertos, abogados y activistas señalan que las condiciones en el país siguen justificando el TPS, pues no es seguro para los venezolanos regresar, especialmente para quienes han sido opositores al régimen de Nicolás Maduro.
Un aviso del Departamento de Estado advierte a los estadounidenses que no viajen a Venezuela debido al riesgo de detención arbitraria, secuestros y torturas, además de la precaria infraestructura sanitaria, disturbios civiles y escasez de necesidades básicas como agua, electricidad y medicinas.
La advertencia incluso recomienda preparar un testamento antes de viajar o permanecer en el país. En un comunicado conjunto, la máxima líder de la oposición venezolana María Corina Machado conjuntamente con el diplomático Edmundo González —a quien la mayoría de los países, incluyendo Estados Unidos, consideran el ganador de las elecciones presidenciales de julio de 2024— expresaron su preocupación por la expiración del TPS y afirmaron haber solicitado a la administración Trump soluciones para proteger a los beneficiarios.
“Ser venezolano no puede volver a ser sinónimo de ser refugiado. Por eso, la mayor protección para todos los venezolanos, dentro y fuera del país, es recuperar la libertad de Venezuela, el valor de su pasaporte y poder depender de un gobierno democrático que los defienda”, escribieron. Aún quedan algunas opciones En octubre, el Herald documentó que cientos de venezolanos con TPS habían sido detenidos, la mayoría bajo la designación de 2023 que expiró en abril.
Al menos un hombre bajo esa designación también fue deportado a Venezuela. Elizabeth Amaran, abogada de inmigración radicada en el sur de Florida, dijo al Herald que muchos beneficiarios aún tienen opciones disponibles, como solicitudes de asilo pendientes, que permiten permanecer en el país mientras el proceso está en curso, aunque no otorgan estatus legal. Amaran destacó que el TPS detiene el conteo del plazo de un año para solicitar asilo desde la entrada al país. Esto significa que quienes se acogieron al TPS bajo las designaciones de 2021 y 2023 aún pueden presentar su solicitud de asilo. Sin embargo, quienes retiraron sus casos o cerraron sus procesos judiciales después de recibir el TPS deben reabrirlos ahora para seguir protegidos.
Nota original aquí
Fuente: El Nuevo Herald