Un terreno ubicado en el municipio de Kinchil fue clausurado por autoridades federales tras detectarse actividades no autorizadas relacionadas con el depósito y manejo de excremento de pollo, conocido como gallinaza, en una zona con vegetación forestal.
La intervención se realizó luego de una inspección que confirmó afectaciones ambientales en una amplia superficie del predio.
De acuerdo con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, durante la revisión se constató la remoción de vegetación natural, así como la apertura de caminos de acceso para vehículos de carga y la descarga directa de gallinaza sobre el suelo.
Estas acciones implicaron un cambio de uso de suelo forestal sin contar con los permisos correspondientes, afectando más de 56 mil metros cuadrados de vegetación.
Las autoridades también identificaron áreas destinadas a actividades agrícolas y espacios utilizados exclusivamente para la acumulación del abono orgánico, lo que incrementó el impacto sobre el entorno natural del lugar. Al momento de la diligencia no se encontró a ninguna persona responsable de las labores observadas.
Como medida preventiva, se determinó la clausura temporal total del predio y se colocaron sellos oficiales para impedir la continuidad de las actividades. Además, fue asegurado de manera precautoria un remolque metálico tipo góndola, presuntamente utilizado para el traslado del material orgánico.
La Profepa informó que dará seguimiento al procedimiento administrativo correspondiente y reiteró que continuará con las acciones de vigilancia para evitar daños al medio ambiente y garantizar el cumplimiento de la normatividad en materia forestal.
Por Redacción Yucatanalamano