El florecimiento de algas, conocido como evento FAN (Florecimiento Algal Nocivo), no representa un riesgo tóxico directo para los humanos, pero sí altera el equilibrio del ecosistema marino. El Gobierno del Estado de Yucatán informó que esta proliferación ha reducido los niveles de oxígeno en el agua, una condición llamada hipoxia, que obliga a los organismos marinos a migrar o morir cerca de la costa.
Vecinos y pescadores han reportado la aparición de peces muertos en playas cercanas a desembocaduras de ríos y otras zonas con poca circulación de agua.
Recomendaciones a la población
Aunque los análisis toxicológicos no indican un riesgo inmediato para la salud humana, las autoridades sanitarias exhortan a no nadar en las zonas afectadas, ya que el agua con materia orgánica en descomposición puede provocar irritaciones, sobre todo en personas con piel sensible, niños y personas con condiciones dermatológicas.
Domitilo Carballo Cámara, subsecretario de Protección contra Riesgos Sanitarios, recomendó además no recolectar ni consumir peces, mariscos o crustáceos que aparezcan muertos o varados en la orilla, debido a los posibles efectos adversos derivados del contacto con microalgas en descomposición.
El monitoreo incluye análisis de agua y fauna, patrullajes en mar y tierra, y seguimiento satelital del fenómeno. La vigilancia se extenderá próximamente hacia el oeste, hasta llegar a la zona de Celestún.
Diagnóstico científico: causas y consecuencias
Investigadores del Cinvestav (Centro de Investigación y de Estudios Avanzados) identificaron como responsable principal a la microalga Rhizosolenia sp., detectada en niveles inusualmente altos desde principios de agosto.
El informe técnico señala que esta situación obedece a una combinación de factores ambientales: altas temperaturas del mar, exceso de nutrientes y contaminación por aguas residuales. La descarga constante de aguas negras, muchas veces sin tratamiento, aporta un exceso de materia orgánica que alimenta el crecimiento descontrolado de las microalgas, lo que a su vez reduce drásticamente el oxígeno disponible para otras formas de vida marina.
Los investigadores advierten que si no se establece una política ambiental firme —como la eliminación total de descargas residuales desde granjas y desarrollos urbanos—, estos brotes podrían volverse crónicos y causar daños irreversibles a la economía marina local.
Implicaciones económicas y sociales
El área afectada es una de las más importantes del estado en términos turísticos y pesqueros. Ahí se concentra la mayor parte de la infraestructura turística y existen más de 20 plantas procesadoras de productos marinos destinados a la exportación.
Una prolongación del fenómeno no solo comprometería la pesca artesanal e industrial, sino que también podría generar cancelaciones en el sector turístico, pérdidas económicas por incumplimiento de contratos internacionales, y una posible reducción en la afluencia de visitantes.
Históricamente, brotes similares han derivado en impactos económicos negativos de hasta un 70% en la actividad costera, con pérdidas estimadas en cientos de millones de pesos.
Seguimiento coordinado
Un comité interinstitucional, conformado por instancias gubernamentales y centros de investigación, está a cargo del monitoreo continuo en 12 puntos clave del litoral yucateco. También se realizan sobrevuelos para evaluar el alcance del evento y tomar decisiones en tiempo real.
El gobierno estatal recomienda a la ciudadanía mantenerse informada a través de los canales oficiales de la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY), para evitar la difusión de información errónea o no verificada.
Redacción: Yucatánalamano.