Aunque existe la creencia generalizada de que la crisis sanitaria quedó atrás, los registros oficiales contradicen esa percepción. En lo que va de 2025, la influenza y el Covid-19 han causado 706 fallecimientos en México, de los cuales 30 se concentraron en la Península de Yucatán, una zona donde factores climáticos, movilidad constante y una menor percepción de riesgo permiten que ambos virus sigan circulando.
En el estado de Yucatán, la influenza representa actualmente el mayor foco de atención para las autoridades de salud, mientras que el Covid-19 persiste con menor visibilidad, pero sin desaparecer. No se vive una situación comparable a la de los primeros años de la pandemia, aunque tampoco puede considerarse un problema superado: continúan los contagios, las hospitalizaciones y los decesos.
Influenza: un repunte que preocupa
A lo largo de 2025, México acumuló 14 mil 194 casos confirmados de influenza, lo que significó un aumento del 24.53 por ciento en comparación con 2024. Dentro de este contexto, Yucatán ocupó el octavo sitio nacional en número de contagios, con 569 casos registrados. Aunque la cifra es menor a la del año previo, mantiene a la entidad entre las más afectadas.
En cuanto a mortalidad, Yucatán reportó siete defunciones asociadas a influenza; Quintana Roo, ocho; y Campeche, dos. Estos datos reflejan que el impacto del virus fue particularmente notable en la región peninsular, aun cuando estados como Puebla, Aguascalientes, Nuevo León y Querétaro encabezaron las estadísticas nacionales de muertes.
Especialistas en salud pública atribuyen este repunte a una combinación de factores: menor percepción del riesgo, abandono de medidas preventivas y una cobertura de vacunación incompleta, especialmente entre adultos jóvenes y personas con padecimientos crónicos.
Covid-19: menos casos, pero aún peligroso
Aunque ha perdido protagonismo en la conversación pública, el Covid-19 continúa presente. Durante 2025 se confirmaron 7 mil 256 contagios en el país, lo que representa una disminución del 48.62 por ciento respecto al año anterior, aunque con transmisión activa en la mayoría de las entidades.
En Yucatán se documentaron 239 casos, ubicando al estado en el séptimo lugar nacional, además de dos fallecimientos. Si bien la cifra es baja en comparación con los años más críticos, confirma que el virus sigue siendo potencialmente mortal, sobre todo en personas con enfermedades preexistentes o esquemas de vacunación incompletos.
Quintana Roo registró 11 muertes por Covid-19 en el mismo periodo, mientras que Campeche no reportó defunciones. A nivel nacional, la Ciudad de México concentró el mayor número de fallecimientos, seguida por el Estado de México y Puebla.
Cinco años después: una nueva etapa epidemiológica
La evolución de la influenza y el Covid-19 en el último lustro muestra un cambio en su comportamiento, no su erradicación. El Covid-19 pasó de una emergencia sanitaria mundial a una enfermedad endémica, con aumentos estacionales ligados al invierno, mientras que la influenza retomó fuerza tras años de circulación atípicamente baja.
En Yucatán, esta nueva dinámica ha provocado inviernos más complejos, donde la presencia simultánea de ambos virus genera presión sobre los servicios de salud, aumenta el ausentismo en escuelas y centros laborales y eleva los riesgos para adultos mayores.
Vacunarse sigue siendo clave
Las campañas de inmunización contra influenza y Covid-19 continúan vigentes, principalmente dirigidas a población vulnerable. No obstante, las autoridades reconocen que la cobertura es irregular y que muchas personas han decidido omitir refuerzos, bajo la idea errónea de que el peligro ya no existe.
La evidencia científica señala que las vacunas no eliminan por completo la circulación de los virus, pero sí reducen de forma significativa las hospitalizaciones y las muertes. Por ello, las recomendaciones siguen siendo las mismas: mantener el esquema de vacunación actualizado, protegerse del frío y buscar atención médica ante síntomas respiratorios.
Las cifras muestran que el riesgo ya no es generalizado, pero sí persistente. Influenza y Covid-19 siguen presentes en Yucatán, continúan enfermando y, aunque en menor proporción, aún cobran vidas. El invierno trae algo más que bajas temperaturas: recuerda que la prevención sigue siendo indispensable.
Redacción: Yucatánalamano.