La trayectoria pública de Kristi Noem, hasta hace pocas semanas responsable de Seguridad Nacional en Estados Unidos, se había construido sobre una imagen muy definida: la de una política conservadora, defensora de los valores familiares y alineada con el ideario del trumpismo. Durante más de tres décadas, esa proyección se apoyó también en su vida personal: lleva 34 años casada con el empresario Byron Noem, a quien conoció en el instituto, y con el que tiene tres hijos ya adultos. Pese a los rumores sobre una supuesta relación extramatrimonial con el asesor Corey Lewandowski, la ex dirigente había logrado contener cualquier escándalo. Hasta ahora.
El tabloide británico Daily Mail publicó este martes una serie de imágenes en las que Bryon Noem vestido de mujer, con enormes pechos hinchables y en poses sensuales. A esas fotografías le acompañan diferentes conversaciones y chats de contenido sexual muy explícito que, siempre según el tabloide, Bryon habría mantenido con tres mujeres ajenos a su matrimonio y a las que daba dinero de manera recurrente. Él no ha desmentido la autenticidad del material; ella asegura que «no sabía nada» y que esta revelación ha «devastado» a su familia.
Según explica la publicación, el empresario juega con un fetiche llamado bimboficación, una práctica asociada a la hiperfeminización y a la construcción de una imagen deliberadamente exagerada y estereotipada de lo femenino: maquillaje marcado, ropa provocativa y rasgos corporales sobredimensionados, en una estética cercana al imaginario «Barbie». Y así aparece Noem en dichas imágenes: vestido con camisetas ceñidas, a veces con pantalones muy cortos y con enormes pechos (parecen globos, con el nudo con la apariencia de pezones) bajo la ropa. Su rostro es completamente visible y, en varias fotografías, pone morritos adolescentes.
Su fetiche son «los pechos de más de 3000 cc», según una de las modelos que mantuvo una intensa comunicación con Bryon y accedió a relatar sus conversaciones al Daily Mail. Se trata de implantes que pueden contener más de 3000 centímetros cúbicos de solución salina por pecho, una cantidad muy superior a la que suelen recomendar los cirujanos. «Se llama ‘bimboficación’. Son personas que se modifican el cuerpo para parecerse a una muñeca», explica. «Su fetiche son las tetas enormes, enormes y ridículas».
Bryon Noem se habría puesto en contacto con una de ellas bajo el seudónimo de «Jason Jackson», elogiando sus «increíbles «curvas y prometiendo adorarla como a una «diosa», según los mensajes a los que ha tenido acceso el tabloide. En conversaciones de texto y llamadas de audio, la pareja hablaba de todo, desde charlas cotidianas hasta bromas picantes sobre su pecho operado. «¿Cómo están tus tetas?», le preguntó él. «¿Alguna vez te las aumentarías más?». La modelo le envió una serie de selfies en topless y fotos en lencería. Al parecer, «Jason» se sintió lo suficientemente cómodo como para corresponderle con fotos de sí mismo vistiendo atuendos escasos y con unos pechos inflados. «Me conviertes en una chica», le dijo. «¿Debería ponerme unos leggings?».
Una cuenta de PayPal asociada a ese alias enviaba a la mujer transferencias regulares, generalmente de entre 500 y 1.000 dólares.
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Fuente: El Mundo ES