En entrevista, la experta explicó que uno de los errores más frecuentes es dejar de lado por completo la rutina saludable, lo que favorece el consumo desmedido de alimentos y bebidas con alto contenido calórico, especialmente alcohol.
Para evitar estos efectos, recomendó basar la alimentación en productos frescos y naturales, priorizando ingredientes locales y, de ser posible, preparados en casa. Asimismo, destacó la importancia de comenzar el día con un desayuno balanceado que incluya proteínas, fibra, frutas y verduras.
Aunque reconoció que durante las vacaciones es habitual comer fuera, insistió en que esto debe hacerse con moderación, procurando incluir verduras en las comidas principales.
En cuanto a las porciones, mencionó que ante una amplia oferta gastronómica es fácil excederse, por lo que sugirió seleccionar los alimentos de manera consciente. Como guía práctica, propuso dividir el plato en tres partes: la mitad destinada a vegetales y el resto repartido entre proteínas y carbohidratos, además de comer con calma para evitar excesos.
Para viajes o recorridos prolongados, aconsejó llevar opciones prácticas como nueces, almendras, frutas deshidratadas sin azúcar añadida o frutas frescas resistentes, que no requieran refrigeración. También enfatizó la importancia de mantenerse bien hidratado, ya que la sed puede confundirse con hambre.
Sobre los horarios de alimentación, recomendó no pasar largos periodos sin ingerir alimentos, ya que esto puede provocar desequilibrios en los niveles de glucosa y favorecer un consumo excesivo posteriormente.
Al retomar la rutina tras las vacaciones, desaconsejó recurrir a dietas extremas o planes “detox”, pues pueden resultar perjudiciales. En cambio, sugirió volver gradualmente a hábitos saludables como cocinar en casa, organizar las compras, mantener una buena hidratación y recuperar rutinas de sueño y ejercicio.
Finalmente, indicó que el entorno turístico, con su amplia oferta culinaria, puede influir en las decisiones alimentarias. No obstante, recomendó elegir platillos locales tanto por su valor cultural como por su mejor perfil nutricional frente a productos ultraprocesados.
La especialista concluyó que es posible disfrutar de la comida sin descuidar la salud, siempre que se mantenga un enfoque equilibrado que incluya buena alimentación, actividad física y adecuada hidratación.
Redacción: Yucatánalamano.