La doctora Alejandra Orozco, oftalmóloga con experiencia en salud visual pediátrica, advierte que esta patología puede desarrollarse de forma silenciosa y tener consecuencias graves, incluida la pérdida total del ojo afectado.
Esta enfermedad consiste en anomalías en los vasos sanguíneos de la retina, que provocan filtraciones de líquido y acumulación de exudados de color amarillo. En etapas avanzadas, puede conducir a un desprendimiento de retina, afectando gravemente la visión.
Afecta principalmente a varones en edad escolar
Aunque no suele ser hereditaria, la enfermedad de Coats se ha asociado con mutaciones adquiridas en el gen NDP (Norrie-pseudoglioma). Su aparición se da principalmente en niños varones entre los seis y ocho años, aunque pueden presentarse casos desde la primera infancia hasta la adultez.
Uno de los primeros signos que pueden alertar a padres o cuidadores es la presencia de un reflejo blanco o amarillo en la pupila, especialmente notorio en fotografías tomadas con flash. Otros síntomas incluyen pérdida progresiva de la agudeza visual, estrabismo, glaucoma secundario o dolor ocular en fases avanzadas.
Detección temprana, clave para evitar daños permanentes
La doctora Orozco subraya la importancia de los chequeos oftalmológicos regulares, ya que la enfermedad puede avanzar sin síntomas evidentes. Si no se trata a tiempo, puede causar daño irreversible e incluso requerir la enucleación del globo ocular en casos extremos.
El diagnóstico se establece mediante estudios como oftalmoscopia, angiografía con fluoresceína, tomografía de coherencia óptica, ultrasonido ocular o incluso resonancia magnética, útil para diferenciar esta enfermedad de otras condiciones como el retinoblastoma, que también puede causar leucocoria (reflejo blanco en la pupila).
“El tratamiento existe, pero la detección es esencial”
“Muchas enfermedades oculares en niños pueden tratarse eficazmente si se detectan a tiempo. En el caso de la enfermedad de Coats, el verdadero riesgo surge cuando no se realizan evaluaciones periódicas por falta de recursos o desconocimiento del problema”, comentó la doctora Orozco, quien enfatizó la necesidad de promover una cultura de prevención visual infantil.
La especialista hizo un llamado a padres, educadores y profesionales de la salud a prestar atención a los cambios en la vista de los niños y acudir al oftalmólogo ante cualquier señal sospechosa.
Redacción: Yucatánalamano.