De manera preliminar, las autoridades informaron que no hubo personas fallecidas.
Tras el incidente, el gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, confirmó que se activaron de inmediato los protocolos de emergencia, permitiendo una actuación coordinada entre instancias estatales y federales para atender la situación y reducir riesgos a la población.
Al lugar acudieron elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Ejército Mexicano, Bomberos, Protección Civil y paramédicos, quienes acordonaron la zona y realizaron labores de control y verificación para proteger a los vecinos del área.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el inmueble operaba de forma visible como un negocio de venta de alimento para ganado; sin embargo, en la parte trasera se habrían almacenado grandes cantidades de pirotecnia de alto poder, cuya posesión está prohibida por la ley, lo que habría detonado la explosión.
Gracias a la intervención oportuna de los cuerpos de emergencia, el siniestro fue contenido sin que se reportaran afectaciones graves ni pérdidas humanas, evitando un escenario de mayor riesgo en la comisaría.
Las autoridades correspondientes ya iniciaron las indagatorias para determinar responsabilidades y confirmar si el lugar cumplía con la normativa en materia de manejo de materiales peligrosos. El Gobierno del Estado reiteró su compromiso de mantener acciones de vigilancia y prevención para salvaguardar la seguridad de la ciudadanía.
Redacción: Yucatánalamano.