Por Ariel Irigoyen.
López Meneses explicó que los productores construyeron guardarrayas alrededor de sus ranchos para proteger sus viviendas y a sus reses de la presencia del juego, sobre todo en el Oriente del Estado donde cada año se registran más incendios naturales.
Destacó que también tienen en reserva gramos forrajeros, pasto seco y cortado para alimentar al ganado durante ésta temporada de sequía ya que disminuyen los pastizales que es alimento de las reses, y así evitar que pierdan mucho peso y calidad en sus carnes.
Enfatizó que esperan apoyos del Gobierno del Estado, consistente en alimentos balanceados como pollinaza, gallinaza, mellinaza, sales, zacate taiwán para poder apoyar en la alimentación del hato ganadero en estos meses de intensa sequía.
Finalmente, López Meneses abundó que no todos los productores cuentan con sistemas de riego, la mayoría depende prácticamente del temporal de lluvias, pero en estos meses de intenso calor y falta de precipitaciones pluviales, el ganado pierde mucho peso porque no crecen los pastizales que es el principal alimento.