Hasta el momento, 1,307 animales han recibido atención veterinaria y se han recuperado de la infestación causada por la larva de la llamada mosca del nuevo mundo.
Las poblaciones de Chocholá y Dzemul se suman a la lista de municipios afectados, que ya alcanza 98 localidades, lo que significa que el 92% del estado ha sido impactado por este parásito. Sólo ocho municipios permanecen libres de miasis: Celestún, Dzilam de Bravo, Mayapán, Quintana Roo, Sinanché, Suma de Hidalgo, Telchac Pueblo y Telchac Puerto (este último no es productor pecuario), los cuales podrían llegar a 2026 sin casos reportados.
Los casos se distribuyen de la siguiente manera: Umán, Santa Elena, Yaxcabá, Dzemul, Muna, Acanceh, Ucú, Chocholá, Cansahcab, Akil, Kopomá y Kinchil registran un caso cada uno; Hunucmá, Cacalchén, Conkal, Chikindzonot y Oxkutzcab tienen dos; Motul, Seyé y Tzucacab, tres; Ticul, Chichimilá y Tekax, cuatro; Panabá, siete; Mérida, 24; y Tizimín, 30.
Entre los animales afectados se encuentran bovinos, ovinos, suinos, caprinos, equinos, caninos y felinos, con edades que van desde tres días hasta 14 años. Las lesiones suelen localizarse en orejas, ombligo, extremidades posteriores y zonas cervicales y dorsales, frecuentemente asociadas con heridas por alambre de púas, mordeduras de murciélagos hematófagos o peleas entre animales.
Según el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), el primer caso en Yucatán se detectó el 5 de marzo en un becerro de Tzucacab. Desde entonces, la infestación de gusaneras ha afectado principalmente al sector ganadero, cumpliendo ya nueve meses desde su aparición.
Redacción: Yucatánalamano.