Por Luis Carmona.
Con un cierre que combina espectáculo, referencias y proyección a futuro, la producción logra conectar directamente con las películas de It estrenadas en 2017 y 2019, al tiempo que abre nuevas posibilidades para expandir la mitología de Derry.
El episodio final apuesta por una narrativa de gran escala, mostrando una versión del terror que ya no se limita a experiencias individuales, sino que se manifiesta como una amenaza colectiva. Esta decisión refuerza la idea de Derry como un pueblo atrapado en ciclos de violencia y miedo, un concepto central tanto en la novela original como en las adaptaciones cinematográficas. En ese sentido, la serie logra justificar su existencia al ofrecer una mirada más amplia al impacto de Pennywise sobre la comunidad.
Uno de los puntos más destacados del cierre es su conexión directa con las películas de Andy Muschietti. El epílogo funciona como un puente narrativo que enlaza la serie con los acontecimientos previos a It (2017), otorgándole un carácter de precuela canónica. Este recurso no solo refuerza la continuidad del universo, sino que también aporta una carga emocional adicional para los espectadores que ya conocen el destino de Derry y de quienes crecieron en él.
En cuanto a las referencias a otras obras de Stephen King, la temporada finaliza manteniendo una estrategia de guiños sutiles: objetos, atmósferas y menciones que remiten a la mitología kingiana sin confirmar cruces directos. Esta elección narrativa parece deliberada, ya que evita convertir la serie en un simple ejercicio de fanservice, mientras deja abierta la posibilidad de futuras conexiones con títulos como The Shining o incluso con la idea del multiverso literario que atraviesa varias obras del autor.
No obstante, el final también deja ver algunas debilidades. En su afán por expandir el universo, la serie sacrifica el cierre definitivo de ciertos arcos narrativos, optando por finales abiertos que parecen más pensados para futuras temporadas que para una conclusión sólida. Además, el ritmo del episodio resulta irregular, con momentos donde la espectacularidad visual se impone sobre la claridad narrativa, lo que ha generado cuestionamientos entre parte de la audiencia.
A pesar de ello, Welcome to Derry deja sentadas las bases para un futuro prometedor. Las siguientes temporadas podrían profundizar en el pasado del pueblo, explorando eventos históricos clave y mostrando cómo Pennywise ha influido en distintas épocas, una idea que conecta directamente con los interludios de la novela original. Esta estructura permitiría contar historias independientes por década, fortaleciendo la identidad propia de la serie.
En conjunto, el cierre de temporada confirma que It: Welcome to Derry es un proyecto ambicioso que busca consolidar a Derry como uno de los escenarios más importantes del horror contemporáneo en televisión. Si logra equilibrar mejor su desarrollo de personajes con la expansión de su universo, la serie podría convertirse en una de las adaptaciones más completas y relevantes de la obra de Stephen King en los últimos años.