“La Navidad ha pasado a ser parte de toda la cultura de la sociedad, con todas sus diferencias, y no se puede evitar”, señala el investigador Luis Almícar Várguez Pasos, doctor en Sociología por el Colegio de México.
En entrevista con el Diario, sobre el sentido de la celebración, Várguez Pasos indica que esta se celebra de diferentes maneras, según cada grupo de gente.
Por el lado de los creyentes, dice, la celebración se nota con la realización de diversas actividades, por ejemplo, el concurso de villancicos en el Seminario Conciliar o el arrullo del Niño Jesús que realiza el padre Álvaro Carrillo en la iglesia de San Juan Pablo II, en el fraccionamiento del mismo nombre.
Menciona iglesias como la evangélica, la pentecostal y la de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días también organizan actividades, pero de un modo más modesto, lo que, dice, le parece bien, pues “en estos días el mundo no está para festejar nada”.
Por el lado de los no creyentes, el investigador indica que si bien la Navidad es una fecha más del calendario, es algo que no se puede evitar ni de palpar y escuchar.
“Todos los medios de alguna u otra manera aluden hoy día a la Navidad. Uno sale a los comercios, no con el objeto de no de comprar algo, sino de pagar la luz, por ejemplo, e inevitablemente se topa con el tema de la Navidad”.
La Navidad, en la cultura
Várguez Pasos subraya que la Navidad ha pasado a ser parte de toda la cultura de la sociedad que no se puede evitar, inclusive en la cuestión de comprar regalos, sobre todo para los niños que son los que más gozan las fiestas.
Señala que la fecha es motivo para reunirse en familia y uno no puede evitar que alguien lo vaya a visitar o le hable por teléfono para felicitarlo o participar en una cena.
A la pregunta de si esas muestras son más convencionalismos sociales, Várguez Pasos afirma que sí, porque las personas no están aisladas de la sociedad.
“Si viviéramos en una isla apartada allá en el Pacífico no pasaría nada; pero vivimos en un océano social, y de alguna u otra manera tenemos que participar de estos eventos, aunque no tengamos una creencia o una razón religiosa para festejar”, indica.
Señala que no solo las prácticas sociales han cambiado en torno a la Navidad, sino la misma celebración, la cual se institucionalizó más o menos en el año 300.
“Los teólogos debaten muchas ideas sobre el origen, por ejemplo, unos dicen que se alude a las fiestas paganas romanas: la fiesta al Sol Invictus o las Saturnales; pero otros teólogos dicen que no tienen nada que ver las fiestas paganas, que los cristianos ya celebraban la Navidad”, indica.
“Hay grandes vacíos allí. Como digo, es un misterio y creo que todavía sigue por discutirse y por resolverse, creo que va a ser ese va a ser el cuento de nunca acabar, pero si un día se logra resolver, qué bueno”.
La Navidad, “evento inevitable”
Al investigador se le plantea si las fiestas han rebasado el sentido religioso. “Totalmente. Más si tomamos en cuenta que la religión hace mucho que dejó de normar las ideas de la sociedad”.
También agrega que en México, por lo menos desde el siglo XIX, en la época de la Reforma, la religión y en específico la Iglesia ya no rigen la vida social, ahora lo hace la Constitución.
“Con todo el establecimiento del Estado laico la Iglesia perdió muchas funciones”, apunta. “Entonces hoy día, con el crecimiento de la secularización y de la modernidad, que los mismos ministros religiosos reconocen, las religiones ya son un evento incontrolable por parte de las iglesias”.
Distintos festejos
Várguez Pasos señala que cada grupo social le da un estilo propio a la Navidad, en la misma Mérida no se celebra de la misma manera en el norte y en el sur.
También comenta que a la festividad se le han ido asociando ideas nuevas, como son el árbol de Navidad, Santa Claus (cuya imagen también ha evolucionado con los años) e incluso el nacimiento, que fue introducido en la Edad Media por San Francisco de Asís, más de 1,000 años después.
“Cada vez los nacimientos son más heterogéneos. Las mismas monjas del asilo Celarain (que cada año realizan un nacimiento monumental) dicen que le han agregado nuevas figuras”.
“Si prestamos atención vemos nacimientos donde hay hasta figuras de políticos. Es un carnaval aquello, pero bueno, es parte de la dinámica social y esto es muy bonito”.
Tras reconocer que la Navidad de ahora es diferente a la de su niñez y posiblemente sea distinta a la de sus nietas cuando tengan su edad, señala que es interesante ver cómo se va recreando un evento, cómo evolucionan estas prácticas y cómo se va transformando la cultura.
Fuentes: Diario de Yucatán.