La reapertura dependerá de los resultados del nuevo diálogo entre el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el ejido de Telchaquillo, que recientemente eligió a un nuevo comisariado.
Nuevo panorama de diálogo
El director del Centro INAH Yucatán, Víctor Arturo Martínez Rojas, informó que la institución federal retomará las conversaciones con las autoridades ejidales “en el corto plazo”, tras la designación de Filiberto Uc como nuevo comisario.
“Estamos iniciando una nueva etapa para restablecer el diálogo”, comentó el funcionario, al destacar que el objetivo es alcanzar acuerdos que permitan la reapertura del sitio dentro del Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas (Promeza).
Mayapán, situada a unos 45 kilómetros al sur de Mérida, fue tomada por integrantes del ejido el 7 de noviembre de 2023, en protesta por diferencias en el pago y reconocimiento de las tierras donde se ubica el sitio. Desde entonces, las actividades turísticas se mantienen suspendidas, afectando la economía local y a los prestadores de servicios de la región.
Disputa por los pagos
El conflicto se originó a raíz del desacuerdo sobre la compensación económica por aproximadamente 14 hectáreas del terreno. De acuerdo con un avalúo del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin), el valor total asciende a 9.8 millones de pesos, con un precio de 68.66 pesos por metro cuadrado, lo que representaría un pago de unos 34 mil pesos por ejidatario.
Sin embargo, el anterior comisario, Rusel Gregorio García, sostuvo que el INAH ofreció solo 8.1 millones de pesos por 16 hectáreas, cifra que los comuneros consideraron insuficiente. La asamblea ejidal exige un monto mucho mayor, cercano a los 64 millones de pesos, además del 5 % de los ingresos por boletaje y apoyos adicionales en infraestructura y programas sociales.
Por su parte, el INAH ha reiterado que cualquier pago o convenio deberá ajustarse a las disposiciones legales y presupuestales del Gobierno Federal, lo que ha mantenido estancadas las negociaciones durante casi dos años.
Afectaciones y conservación
El cierre prolongado ha tenido repercusiones tanto económicas como culturales. Antes del conflicto, Mayapán recibía miles de turistas cada mes, especialmente durante la temporada invernal y los periodos vacacionales.
Comerciantes, artesanos y guías locales de Telchaquillo, Tecoh y comunidades vecinas reportan pérdidas significativas desde la clausura del sitio.
A pesar del cierre, el INAH ha continuado con labores de conservación preventiva dentro del recinto arqueológico, financiadas con recursos del Promeza, el mismo programa que ha apoyado intervenciones en zonas incluidas en el circuito del Tren Maya. Martínez Rojas destacó que el avance de los trabajos dependerá de que se concrete un acuerdo con los ejidatarios.
Perspectiva de reapertura
Con la renovación del liderazgo ejidal y la voluntad institucional de reabrir el diálogo, el panorama luce más favorable para resolver el conflicto. Si las negociaciones prosperan, Mayapán podría reabrir al público en 2026, devolviendo a Yucatán uno de sus principales atractivos turísticos y un importante símbolo de la herencia maya.
Redacción: Yucatánalamano.