Por Luis Carmona.
El hecho marca uno de los golpes más relevantes contra el crimen organizado en los últimos años. Sin embargo, la confirmación oficial ocurre en un momento particularmente sensible para el país: a cuatro meses de la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, evento que tendrá a México como una de sus sedes principales.
Especialistas en seguridad advierten que la muerte de un líder criminal de alto perfil no necesariamente implica la desarticulación automática de su organización. Por el contrario, puede abrir un periodo de reacomodo interno, disputas por el control territorial y posibles actos de demostración de fuerza.
El CJNG ha mantenido presencia en múltiples entidades del país y ha sido señalado por su capacidad operativa y acceso a armamento de alto poder. En este contexto, los próximos meses serán determinantes para evaluar si la estructura del grupo logra reorganizarse o fragmentarse.
Atención en estados sede
El operativo ocurrió en Jalisco, entidad que albergará partidos del Mundial 2026. Además, estados cercanos como Guanajuato, Michoacán y el Estado de México han sido escenarios recurrentes de disputas entre grupos criminales.
Aunque no existe información que apunte a riesgos directos contra el evento deportivo, autoridades federales ya han iniciado el refuerzo de presencia en zonas estratégicas, incluyendo carreteras, aeropuertos y áreas turísticas.
Factor internacional y presión diplomática
La Copa Mundial 2026 será organizada de manera conjunta por México, Estados Unidos y Canadá, lo que implica un nivel elevado de coordinación y supervisión internacional en materia de seguridad.
Analistas señalan que cualquier repunte significativo de violencia en los próximos meses podría generar presión diplomática, advertencias de viaje o un aumento en el escrutinio sobre las capacidades de seguridad del país.
Con la cuenta regresiva en marcha hacia el Mundial, México enfrenta un escenario de alta sensibilidad: consolidar el golpe al crimen organizado sin permitir una escalada de violencia que impacte la percepción internacional.
El abatimiento de “El Mencho” representa un momento histórico en la estrategia de seguridad nacional, pero también inaugura una etapa decisiva en la que estabilidad y control territorial serán determinantes para el país en el escaparate global.