Más de 400 manifestantes abarrotaron Tropical Park para sumarse a una de las más de 3,000 protestas bajo el lema “No Kings” (Sin Reyes) convocadas en todo el país, superando la asistencia de las dos jornadas nacionales anteriores. Solo en el sur de Florida se programaron más de una docena de eventos.
La protesta principal del sábado en el oeste de Miami-Dade también estuvo mejor organizada que las anteriores, con escenario, coro y personas alineadas a lo largo de Bird Road, coreando consignas y cantando mientras sostenían carteles con distintos mensajes.
Ana Navarro y Jamie Raskin lanzan duras críticas a Trump
Oradores de grupos de protesta locales subieron al escenario para condenar enérgicamente al presidente Donald Trump. Entre ellos estuvieron Ana Navarro-Cárdenas, analista política que aparece con frecuencia en CNN, y el representante federal Jamie Raskin, de Maryland, miembro de mayor rango del Comité Judicial de la Cámara de Representantes.
Raskin animó a la multitud con un saludo clásico de Miami: “¡Hola, Miami! ¡Hola, Florida!”. Comenzó su discurso en español.
“Usted no es nuestro rey, y nosotros nunca seremos sus súbditos”, dijo en español refiriéndose a Trump. “Aquí no tenemos reyes”.
“¿Saben lo que va a pasar en noviembre? Va a haber un cambio en Washington porque los estadounidenses están hartos y cansados de los republicanos… Va a haber gente que investigue la m— que necesita ser investigada”.
No se presentaron contramanifestantes en apoyo a Trump en el evento “No Kings”, salvo por el ocasional bocinazo de algún automóvil o algún gesto obsceno con el dedo medio.
Las protestas más recientes, celebradas en octubre —una concentración en la Antorcha de la Amistad, en el centro de Miami—, atrajeron a miles de participantes; los organizadores esperaban que el evento en Tropical Park fuera el más grande del día en el sur de Florida.
Cindy Lerner, colíder del equipo de acción Indivisible Miami-Dade y exalcaldesa de Pinecrest, explicó que el grupo no pudo regresar a la Antorcha de la Amistad debido a la celebración del Ultra Music Festival este fin de semana.
Historias personales marcaron la protesta en Tropical Park
Entre los cientos de asistentes se encontraba Adrian Aviles, de 27 años, quien sostenía una gran bandera estadounidense que ondeaba al viento desde un tubo de PVC. Aunque sus padres son activistas más involucrados, Aviles eligió este sábado para participar en su primera manifestación contra Trump y su administración.
“Es hora de alzar la voz y ocupar el lugar que, a mi parecer, me corresponde en este lado de la trinchera”, afirmó. “Sentí que debía venir debido a lo que está ocurriendo con Irán y al reciente imperialismo que parecemos estar imponiendo sobre Nicaragua y Venezuela; son países que merecen tener su propia democracia, sin que nosotros intervengamos para asumir el papel de autoritarios”.
Rhoane Latvis, de 82 años, ha visto pasar a muchos presidentes: ha apoyado a algunos y ha discrepado con otros. Sin embargo, aseguró que las acciones de Trump durante su primer y segundo mandato la impulsaron a participar en una protesta por primera vez en su vida.
“Trump es el primer presidente que aspira a convertirse en rey, y realmente no creo que eso sea correcto”, declaró. “Obtuvimos nuestra independencia en 1776 y estamos a punto de cumplir 250 años de historia. Deseo que nosotros —este gran país— sigamos siendo independientes”.
Un veterano vinculó la protesta con inmigración y patriotismo
Javier Del Rio, de 35 años, recorrió Tropical Park vistiendo su antiguo uniforme militar, que ha modificado con flores entretejidas en su boina, así como motivos y lemas pintados en la espalda; uno de ellos decía: “No volveré a luchar jamás”.
Del Rio ha dedicado las últimas 20 semanas a asistir a vigilias de oración a las afueras de Alligator Alcatraz, el centro de detención de inmigrantes ubicado en el Aeropuerto de Entrenamiento y Transición Dade-Collier, dentro de la Reserva Nacional Big Cypress. Allí condenó lo que describió como unas condiciones “bárbaras”.
“Nunca insistiré lo suficiente en que las condiciones en Alligator Alcatraz son equiparables a las de un campo de concentración. De hecho, es un campo de concentración que tenemos justo en nuestro propio patio trasero”, aseveró.
Del Rio sirvió en la reserva del Cuerpo de Marines durante tres años y posteriormente pasó al servicio activo en el Ejército, donde permaneció seis años. Fue desplegado en Afganistán en 2017 por un periodo de nueve meses y relató que ha trabajado arduamente para “recuperar los fragmentos de mí mismo que sacrifiqué a lo largo del camino”.
Consideraba de suma importancia que la gente saliera a las calles este sábado para manifestarse.
“Existe una gran diferencia entre el nacionalismo y el patriotismo. El nacionalismo consiste en justificar cada acción del Estado, sin importar lo que este haga”, concluyó. “Un patriota exige más del Estado y elige hacerlo rendir cuentas ante sus ideales. Necesitamos patriotas en este momento”.
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Fuente: El Nuevo Herald