Por Ariel Irigoyen.
Dijo que los parcelarios necesitan apoyos para construir guardarrayas para que de esa manera protejan sus planteles henequenales del fuego que ha comenzado en ésta temporada de intenso calor en algunos puntos del Estado.
Reiteró que también necesitan apoyos para las nuevas siembras de vástagos de henequén, no hay que dejar morir las pencas que en el siglo pasado le dió riqueza a Yucatán y fue considerado el “oro verde”.
Recalcó que el henequén depende prácticamente del temporal de lluvias, los parcelarios no cuentan con sistemas de riego, ni con bombas eléctricas ni de diesel para regar con aguas sus plantíos, y les afecta la intensa temporada de calor porque deja muy secas las pencas.
Finalmente, Martín Chan abundó que es necesario que los empresarios locales dejen de importar la fibra sintética de Brasil o África, y que compren la materia prima local para impulsar la producción del henequén, la generación de empleos en la zona henequenera y que trabajen las plantas desfibradoras ya que actualmente, de las 14 existentes quedan unas cuantas activas.