Por Ariel Irigoyen.
Dijo que la iniciativa tiene que hacer un sacrificio para mantener los empleos formales vigentes, no recortar personal, no despedir trabajadores y evitar el crecimiento de los empleos informales que dañan la economía del país y de Yucatán.
Recalcó que si bien, la situación económica del país es complicada y que cualquier impuesto a la iniciativa privada es un golpe fuerte al bolsillo de los patrones y al empleo formal, se debe de hacer un sacrificio pensando que Yucatán necesita recursos para atender las necesidades sociales, económicas, de seguridad, educación que demanda la ciudadanía.
Puntualizó que en 2019, el gobierno panista de Mauricio Vila Dosal aumentó de 2.5 al 3 por ciento el impuesto sobre las nóminas de los trabajadores; y a pesar de ello, la iniciativa privada no mostró signos de inconformidad y se ajustó a ese incremento sin protesta alguna, no se vale que ahora por un incremento de 3.75 por ciento hagan todo un escándalo político.
Finalmente, Poot Sosa exhortó a la iniciativa privada para ajustarse al incremento en el impuesto sobre las nóminas de los trabajadores, y estar vigilantes de que los recursos que ese incremento va a dejar al Estado sea aplicado correctamente a las necesidades del pueblo yucateco, que exijan la claridad y transparencia en ese gravamen estatal en 2026.