Por Luis Carmona.
Cada año, durante fiestas patronales, celebraciones decembrinas o eventos masivos, se reportan mascotas extraviadas, lesionadas o con crisis de ansiedad a causa del ruido excesivo.
¿Por qué la pirotecnia afecta tanto a las mascotas?
Los animales tienen un sentido del oído mucho más desarrollado que el de los humanos. Los sonidos fuertes e inesperados pueden provocarles:
- Miedo intenso y desorientación
- Taquicardia y temblores
- Intentos de huida que pueden terminar en accidentes
- Conductas destructivas o autolesiones
En algunos casos, la exposición constante al ruido puede generar ansiedad crónica, afectando su comportamiento incluso días después del evento.
Medidas para proteger a las mascotas en casa
Especialistas en bienestar animal recomiendan una serie de acciones preventivas para reducir el impacto del ruido:
- Crear un espacio seguro
Designar una habitación tranquila, lejos de ventanas, donde la mascota pueda refugiarse. Colocar su cama, juguetes y mantas ayuda a que se sienta protegida.
- Reducir el ruido externo
Cerrar puertas y ventanas, y utilizar música suave, televisión o ruido blanco puede ayudar a amortiguar los sonidos de la pirotecnia.
- No dejarlas solas
Acompañar a la mascota durante los momentos de mayor ruido transmite seguridad. El contacto físico, si el animal lo permite, puede ser tranquilizador.
- Evitar castigos o sobreprotección
Regañar al animal por su reacción solo aumenta el estrés. Tampoco se recomienda exagerar las caricias, ya que puede reforzar la conducta de miedo.
Recomendaciones adicionales
Nunca sacarlas a pasear durante la pirotecnia, ya que un ruido inesperado puede hacer que se suelten y huyan.
Asegurarse de que tengan identificación (placa o microchip) en caso de extravío.
En casos severos, consultar con un veterinario sobre feromonas, suplementos naturales o tratamientos específicos.
Cada vez más veterinarios, asociaciones protectoras y ciudadanos hacen un llamado a reducir o sustituir la pirotecnia tradicional por alternativas menos ruidosas, como luces silenciosas o espectáculos visuales. Estas opciones no solo protegen a las mascotas, sino también a personas con trastornos del espectro autista, adultos mayores y fauna urbana.
Proteger a las mascotas del ruido de la pirotecnia es una responsabilidad compartida. Con información, prevención y empatía, es posible celebrar sin poner en riesgo la salud física y emocional de quienes dependen de nosotros. Cuidarlas no solo es un acto de amor, sino también de conciencia y respeto.