El documento, impulsado por la alcaldesa Yesenia Osiris Loria Marfil, ha sido cuestionado por integrantes del sector, quienes aseguran que carece de sustento técnico y podría abrir la puerta a la exclusión de guías que actualmente operan con permisos y capacitación vigente.
De acuerdo con testimonios de algunos prestadores —quienes pidieron mantener su identidad en reserva—, la normativa presenta inconsistencias legales y podría favorecer la concentración del control turístico o la entrada de actores externos en detrimento de quienes han trabajado durante años en la zona.
El gremio afectado está conformado por cerca de 30 guías en la cabecera municipal y alrededor de 60 más en la comisaría de Las Coloradas, todos residentes locales que, aseguran, han cumplido con los lineamientos establecidos previamente.
Uno de los puntos que ha generado mayor molestia es la restricción para ofrecer servicios en accesos clave del puerto, espacios donde tradicionalmente los guías contactan a visitantes. Según el ayuntamiento, estas prácticas pueden interpretarse como “acoso al turismo”, argumento que los trabajadores rechazan.
Los inconformes señalan que el reglamento fue elaborado sin consulta previa con quienes participan directamente en la actividad, lo que, a su juicio, evidencia una desconexión entre la autoridad y la realidad operativa del sector.
Relatan que recientemente fueron convocados a una reunión y posteriormente recibieron un ultimátum para retirarse de ciertos puntos de trabajo, sin que se les ofreciera una alternativa o reubicación, lo que ha incrementado la tensión en la comunidad.
Los guías advierten que, de aplicarse las medidas como están planteadas, se pondría en riesgo el sustento de cerca de un centenar de familias que dependen del turismo en la región.
Mientras tanto, el malestar crece entre los trabajadores, quienes esperan que las autoridades reconsideren el reglamento y abran espacios de diálogo que permitan garantizar su permanencia en la actividad turística.
El ayuntamiento, por su parte, ha señalado que el objetivo de la normativa es ordenar y regular el sector, aunque hasta ahora persisten las diferencias con los prestadores de servicios locales.
Redacción: Yucatánalamano.