Actualmente, el kilo de mero se vende en alrededor de 320 pesos, pero con la restricción en su captura, el precio podría rebasar los 400 pesos por kilogramo, particularmente en presentaciones como pescado frito, justo en el periodo que coincide con los festejos del Carnaval y la temporada de Cuaresma, cuando el consumo de pescados y mariscos se incrementa de forma considerable.
Dueños de restaurantes y expendios de pescado del puerto y de las comisarías costeras explicaron que el ajuste en los precios sería prácticamente inevitable, ya que las congeladoras han comenzado a elevar el costo del producto, además del aumento general en otros insumos utilizados para la preparación de los platillos, lo que impacta directamente en los precios al consumidor.
La directora de Turismo de Progreso, Aurea Elena Gómez Novelo, confirmó que el ayuntamiento ha recibido reportes de prestadores de servicios que anticipan incrementos en los platillos elaborados con mero. No obstante, destacó que existen opciones más económicas, como especies de escama entre ellas la liza, el carito, la rubia y el canané, las cuales se mantienen a precios más accesibles y conservan buena calidad, al tratarse en muchos casos de pesca fresca.
En tanto, representantes del sector pesquero, quienes solicitaron no ser identificados, señalaron que aún no hay certeza de un alza drástica en el precio del mero congelado. Sin embargo, admitieron que las reservas disponibles son limitadas, debido a los niveles de captura registrados durante el año pasado y en el arranque de 2026, aunque afirmaron que el abasto local está garantizado por el momento.
Ante este escenario, se anticipa que los visitantes que acudan a las playas de Progreso y otros municipios costeros durante el Carnaval o la Cuaresma deberán considerar un mayor gasto en alimentos, especialmente en aquellos platillos preparados con mero, uno de los productos más representativos y solicitados por el turismo en la costa yucateca.
Redacción: Yucatánalamano.